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Anyone in the world


Por Thibaut Meurisse

“Las personas exitosas hacen mejores preguntas, y como resultado, obtienen mejores respuestas.” – Tony Robbins

¿Te preguntas a menudo cosas como: “Por qué siempre me pasa esto a mí” o “Por qué siempre me sale todo mal” o “Por qué me hizo eso”? Ahora, de verdad ¿Esperas obtener alguna respuesta empoderadora de este tipo de preguntas?

Las preguntas son muy poderosas y pueden tener un tremendo impacto en tu vida, pero como la mayoría de cosas poderosas, pueden dañarte tanto como ayudarte. Sólo cuando las usas con prudencia, puede, la pregunta correcta en el momento adecuado, tener el poder de cambiar totalmente tu perspectiva y literalmente, transformar tu vida.

Permíteme compartir contigo 12 poderosas preguntas que te mantendrán en el camino hacia el éxito en la vida. Te recomiendo ser totalmente honesto contigo mismo cuando contestes estás preguntas.

Tómate tu tiempo, ¡No te arrepentirás!

Sobre el Propósito en la vida

Si tuvieras todo el tiempo y dinero en el mundo ¿Qué harías?

Esta es una gran pregunta para ayudarte a articular lo que realmente te importa, y descubrir cuál es tu verdadero propósito en la vida. ¿Qué trabajo harías si tuvieras tiempo y recursos ilimitados?

¿Qué amo tanto que gastaría mi dinero tan duramente ganado para poder hacerlo?

A menudo, donde gastas tu tiempo y dinero son pistas para ayudarte a descubrir tu propósito en la vida. ¿Hay algo en tu vida ahora mismo que disfrutes hacer tanto que estás pagando/pagaría por hacerlo, y que al mismo tiempo podría ser de valor para los demás?

¿Cómo puedo hacer que me paguen por hacer lo que amo hacer?

Definitivamente quieres hacerte esta pregunta, como Confucio nos recuerda “Elige un trabajo que ames, y jamás tendrás que trabajar ni un día en tu vida.” Piénsalo bien y busca una manera de conseguir que te paguen por hacer lo que te apasiona! Vale la pena el esfuerzo.

Sobre la Felicidad

¿Soy realmente feliz?

En el fondo siempre sabes si eres feliz o no. Si dudas al responder esta pregunta, tal vez no eres tan feliz como te gustaría ser.

¿Cuál es la cosa #1 que puedo empezar ahora que tendría el mayor impacto en mi felicidad?

Identifica una cosa que puedas hacer para aumentar tu felicidad, y hazla ahora.

Si muriera hoy, ¿De qué cosa me lamentaría?

A menudo perdemos de vista lo que realmente importa en la vida hasta que un trágico suceso nos trae de vuelta a la realidad. No tienes que (y por favor no lo hagas) esperar a que un evento te recuerde qué es lo más importante en la vida. Tómate tu tiempo y visualízate a ti mismo en tu lecho de muerte o en tu propio funeral. Emociónate y visualiza esta escena hasta en el más mínimo detalle! Vernos morir es la mejor manera de asegurarnos de disfrutar el presente y vivir una vida sin remordimientos.

Sobre el Éxito

¿Qué significa realmente el éxito para mí? Si tuviera que escribir una frase para describir el éxito ¿Qué escribiría?

Es fácil tomar la definición de éxito de tu familia, amigos o medios de comunicación. No lo hagas. No estás aquí en la tierra (en esta vida) para vivir según las expectativas de los demás. Es TU trabajo definir qué significa realmente el éxito para ti!

Para mí, el éxito es…

Sobre las Metas

¿Qué haría si estuviera garantizado tener éxito no importa lo que hiciera? ¿Qué acciones tomaría para alcanzar mi sueño?

Esta pregunta es muy enriquecedora, ya que te ayudará a ir más allá de tu “realidad” que te dicta actualmente qué es posible o qué no es posible. Recuerda que tus creencias no son más que tus interpretaciones subjetivas de la realidad, no la realidad misma. Es hora de sacudirte tus creencias limitadoras y crear una realidad más empoderadora!

Si sigo haciendo lo que hice hoy, ¿Voy a lograr mis metas?

Cualquier meta sin excepción e independientemente de su tamaño no es más que una sucesión de pequeños pasos dados todos los días. Si no estás dando esos pasos hoy, siempre asume que no vas a darlos mañana tampoco. Hazte esta pregunta diariamente y lograrás tus metas.

¿Mi meta está mejorando mi realidad actual?

Tus metas deben excitarte ahora mismo y mejorar tu realidad actual. No esperes descubrir la felicidad cuando logres alcanzarlas. No sucederá, esa sensación de placer terminará mucho más rápido de lo que imaginas. Así pues, ¿están tus metas inspirándote a saltar de la cama cada mañana? Si no es así, cámbialas! Si las metas inspiradoras anteriores dejaron de inspirarte, deséchalas también.

¿Cómo podría lograr mi meta actual si tuviera sólo 6 meses? ¿3 meses? ¿1 mes? ¿1 semana?

Es una pregunta que me gusta hacerme regularmente. Es una fantástica manera de evaluar si estás tomando suficientes acciones para lograr tu meta específica. Además, aumentará tu eficiencia. Si no tienes cuidado puedes perderte en nimiedades que no te llevarán a tu destino. Esta pregunta te llevará a tomar acción masivamente y te pondrá de nuevo en marcha.

Sobre la Productividad

Cada vez que hagas algo, pregúntate:

¿Es realmente esto lo que debería estar haciendo en este momento, o hay algo más que podría estar haciendo que tendría más impacto en mi trabajo?

Es muy fácil perder el tiempo haciendo cosas innecesarias (o posponiéndolas) con hacer tareas que no son esenciales. Asegúrate de comprobar a menudo si lo que estás haciendo ahora es realmente lo que deberías hacer. Cuando se trata de postergación, se consciente de que tu mente puede ser muy creativa.

Ten esta lista de preguntas a mano en tu mesa de noche y mírala a menudo. De esta manera, cuando realmente llegue la hora de tu último aliento, las lágrimas que corran por tu rostro serán lágrimas de satisfacción y gratificación en lugar de lamentos.

Fuente: https://escuelapararicos.net/12-poderosas-preguntas-que-te-ayudaran-a-vivir-la-vida-en-tus-propios-terminos


 
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by Manuel Aviles Perez - Saturday, 14 April 2018, 12:11 PM
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Por Merce Roura

Algún día descubriremos la forma de curarlo todo… Tras mucho investigar y dar vueltas…  Después de soportar grandes conflictos y pelearnos por patentes y fórmulas…Después de perder la mayor parte del tiempo y del camino discutiendo quién se cuelga la medalla… Y ese día nos quedaremos perplejos al darnos cuenta de que el antídoto para nuestros males y dolores ha estado ahí siempre, ante nuestros ojos, y hemos sido incapaces de verlo.

Por nuestra manía de no ver lo obvio y despreciar lo sencillo. Por el hábito de no valorar lo pequeño y dar por hecho que todo es nuestro sin agradecerlo.

Por nuestra insistencia en no comunicarnos y ahorrar palabras y eludir emociones, dejarlas encerradas en la memoria y sacarlas solo para retorcernos de dolor y angustia. En nuestro afán por no demostrar y negar, por prohibir y callar, por reprimir cualquier gesto que parece que nos haga débiles, por el terror inconfesable que tenemos a sentirnos vulnerables… Cuando en realidad nos hace humanos, elásticos, asequibles… Nos convierte en seres amables capaces de sentir y decidir desde el corazón. Porque cada vez que demostramos lo que sentimos, somos más fuertes e inquebrantables.

Cuando nos digan que la vacuna contra nuestras penalidades eran las palabras que no hemos dicho y las lágrimas que no hemos llorado… Cuando nos muestren lo mucho que calma y cura un abrazo y un decir “lo siento” y admitir errores y aprender de ellos. Lo mucho que descarga una charla entre amigos y la placidez que se siente dejando de controlar al mundo para que no te arañe. Cuando nos cuenten que la medicina que necesitábamos era perdonar y perdonarnos…

Cuando nos digan que cada vez que pisoteábamos a otros era como si nos lo hiciéramos a nosotros mismos porque estamos fabricados de la misma substancia y todo lo que afecta a unos afecta a otros…

Cuando nos cuenten que cada injusticia que hemos cometido se nos ha enquistado en una parte del cuerpo y nos quema por dentro como si fuera propia, que algunos la llevan cargada en la espalda y les pesa y otros la acumulan en el pecho y les acelera el corazón… Cuando sepamos que mirar a otro lado no borra lo que pasa, sino que lo hace más terrible…

Cuando admitamos que  sólo nos hacía falta un poco de empatía y compasión para con otros y con nosotros mismos, que sólo necesitábamos escuchar y no pasar de largo ante el dolor ajeno. Cuando seamos capaces de decirnos a nosotros mismos que tenemos tanto miedo que a veces huimos y otras atacamos para poder soportar la angustia que nos supone sentir y no controlar lo que sentimos…

Cuando advirtamos que nos cubrimos de excusas para no hacer y luego nos dedicamos a culparnos y culpar a otros de nuestras “no decisiones” y del dolor que soportamos por ser incapaces de asumir responsabilidades…

Cuando sepamos que lo único que debíamos hacer era respetarnos y amarnos. Aceptarnos  y aceptar a los demás tal y como son.

Ayudarnos a superar las cuestas más duras para ser más grandes…

Hacer el camino acompañados y contemplar cada detalle como si fuera único, como si fuera aún más efímero, como si fuera mágico.

Cuando descubramos que sólo hacía falta dar las gracias por todo lo que tenemos y soñar con cambiar lo que no era justo…

Cuando nos demos cuenta de que el remedio estaba dentro de cada uno de nosotros y sólo necesitábamos creérnoslo y compartirlo… Confiar que sabríamos cómo hacerlo si éramos sinceros y humildes, si lo deseábamos tanto que no nos conformaríamos con menos y obraríamos milagros.

Algún día descubriremos que lo grande subyace en lo pequeño.

Que lo más difícil vive en lo sencillo, en lo básico.

Que la felicidad es salud y la salud es felicidad.

Que la belleza es el amor que damos.

Que, a veces, lo que más importa desaparece cuando dejas de apreciarlo y hay que cazarlo al vuelo.

Que la respuesta está en nosotros. Ha estado siempre esperando a ser rescatada de entre la maraña de egos y miedos absurdos.

Algún día descubriremos que sólo debíamos fluir y hemos pasado siglos contenidos, estancados, asustados, avergonzados de ser nosotros mismos… Que lo sencillo era la respuesta…

Algún día sabremos que el antídoto eran las palabras y que hemos pasado mil años sin aprender a usarlas…

Algún día… Quizás no está lejano.

Fuente: https://mercerou.wordpress.com/2016/05/20/el-antidoto/


 
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by Manuel Aviles Perez - Thursday, 12 April 2018, 9:10 AM
Anyone in the world


Por Mercedes Mata

Una vida próspera no significa tener mucho dinero. El dinero es muy importante pero como bien sabes una vida sana va más allá del mero hecho de tener dinero.

Si la actitud de tu conciencia es limitada, así será tu experiencia de vida: limitada

Una vida próspera es aquella que goza de buena salud, aquella que goza de buenas amistades, aquella que desempeña el trabajo que le gusta, aquella que tiene dinero, aquella que hace las cosas que le gustan, aquella que tiene un hogar acogedor donde se siente feliz y cómoda…

Una vida próspera es aquella que goza y vive el AMOR, en su mayor expresión.

Y tener una vida así es posible.

Una vida próspera es el conjunto armonioso que forman todos los aspectos de tu vida. No tienes que elegir una parte para desechar otra, tú por derecho divino mereces que todas las áreas sean prósperas.

Todo esto te puede sonar descabellado sin embargo te digo que es posible si tu lo quieres, y puedes decir sí, sí yo lo quiero pero…

Entonces comienza una larga lista de peros… pero es que eso es imposible, eso es muy complicado, pero es que pensar así es de gente loca, pero, pero, pero…

Evidentemente con esa actitud seguirás envuelto en la telaraña mundana y solo tendrás breves minutos de dicha.

La actitud con la que enfrentes cada situación en tu vida es clave fundamental para conseguir los mejores resultados.

Si por ejemplo te apuntas a un taller de autoestima porque quieres conseguir ser una persona asertiva, y asistes a ese programa con una actitud negativa pensando: lo voy a hacer pero no va a servirme de nada porque yo por mucho que lo intente no puedo decir no… Esto seguro que me deja igual que estaba…

De entrada ya estás minando esa vivencia, estás diseñando lo que vas a experimentar en ese taller.

Sin embargo, si llegas al taller con una actitud de gratitud por la oportunidad que se te ofrece, con una actitud abierta y positiva que te permite abrir tu mente y tu corazón, el resultado de haber asistido a ese encuentro será insospechadamente bueno.

Si vas a una entrevista de trabajo y tu actitud es que será imposible que te den el puesto porque hay miles de personas mejores que tú, seguramente eso será lo que ocurra.

Si quieres mejorar tu concentración pero cada vez que haces ejercicios estás pensando que nunca lo conseguirás, pues esa será tu verdad.

Con estás actitudes negativas lo único que consigues es mantenerte en el sufrimiento, por tanto si quieres cambiar tus experiencias de vida, comienza por cambiar tu actitud interna:

¿Cómo son tus conversaciones internas?
¿Cómo son tus pensamientos ante nuevas oportunidades?
¿Sabes mirarte a ti mismo en tercera persona?

Para cambiar tu actitud interna desgastante por una actitud potenciadora, comienza por convertirte en el testigo de tu propia vida: OBSERVATE, sin juzgarte ni criticarte, sencillamente aprende de ti mismo a través de la observación.

Te recuerdo que es importante que en vez de criticarte, tengas una actitud de agradecimiento y ser paciente con tu propio proceso. Procura cultivar un estado de ánimo sonriente, positivo y gozoso, cuando haces esto aún los momentos más tristes, la desesperación y la frustración pueden ser experiencias que te hagan sentir alegría por el aprendizaje que te brindan.

Cuando vayas a comenzar algo nuevo párate un momento y mira tu actitud, si está apegada a tu antigua manera de comportarte, haz el compromiso de cambiarla hacia el polo positivo para así recibir lo mejor en todas las áreas de tu vida.

En cuanto a la prosperidad, recuerda: ser una persona prospera es tener todas las áreas de tu vida en armonía. Ten una actitud de agradecimiento y abre tu mente a todas las posibilidades y da la bienvenida a la prosperidad.

¡Te deseo un feliz viaje!

Fuente: http://escuelapararicos.net/la-actitud-clave-fundamental-para-dar-la-bienvenida-a-la-prosperidad/


[ Modified: Thursday, 12 April 2018, 9:10 AM ]
 
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Por Jorge A. Magallanes

Todas las personas buscamos lo mejor para nuestras vidas, de una u otra manera vivimos con la idea de que lo que estamos haciendo es lo que necesitamos para estar bien

Queremos disfrutar de todas las cosas, estar bien con nuestros amigos, parejas, compañeros de trabajo; además queremos poder acceder a lo que nos gusta, sin nos gusta salir, viajar, comer o ir de compras, queremos poder hacerlo sin estar pensando en si nos lo podemos permitir o no.

Esto esta bien, pero que ocurre cuando no nos sentimos a gusto con lo que tenemos, con lo que estamos viviendo, en estos momentos más que nuca debemos ser conscientes de que solo existe una manera de cambiar esto y es decidiendo actuar.

Trabajar por un cambio, estar conscientes de que el cambio para nuestra vida no es algo que ocurrirá desde afuera, si cambian mis compañeros, mi jefe, si el país esta mejor, si mi pareja es de otra forma, no, el cambio que buscamos tiene que nacer de nosotros, desde dentro hacia afuera.

En este post quiero hablarte de los procesos de cambio, de la necesidad de ellos, ya que no existe personas en este mundo que no tenga que lidiar con los cambios

La vida es cambio constante, nada permanece como esta, lo que hoy es correcto, mañana puede ser que no lo sea, lo que hoy nos gusta puede que mañana ya no; ahora bien esto solo es motivo de angustia si pensamos que los cambios no nos permiten ser felices, la realidad es todo lo contrario, solo si abrazas los cambios podrás ver la felicidad que nace en tu vida, la alegría, la abundancia en todos los sentidos.

Renovarse es vivir, lo que no cambia, muere; estoy seguro que has escuchado alguna vez en tu vida alguna de estas frases, sin embargo la parte más difícil e importante del cambio es que un cambio implica dejar ir lo viejo para dar espacio a lo nuevo.

Si no nos sentimos a gusto con lo que hacemos, en nuestros trabajos, con nuestras parejas, con nuestros amigos o con lo que estamos consiguiendo en la vida, quiere decir que necesitamos un cambio, pero este cambio implica dejar de hacer ciertas cosas, las cuales son las que te están colocando en el estado actual en el que estás.

Si quieres un cambio debes dejar lo que haces que produce tu sensación de incomodidad y empezar a moverte hacia nuevos lugares, nuevas acciones que te lleven a donde ahora has decidido que quieres estar en el futuro.

¿Por qué en el futuro?

Si bien el tiempo es una ilusión, solo el presente existe, donde estás hoy es fruto de lo que hiciste en el pasado, de lo que pensaste, de las decisiones que tomaste, de lo que no hiciste también frenada por miedos o dudas, etc.

El lugar a donde quieres dirigir tu vida es creado por lo que estés haciendo ahora mismo, ya que en el presente es el único momento donde tu tienes el poder y la responsabilidad para actuar y la única manera de saber lo que tienes que hacer es primero determinar lo que quieres para tu vida, y luego de definida la dirección comenzar a trabajar por ello.

Tanto si quieres ser un músico, un pintor, saber idiomas, es hoy cuando debes empezar a trabajar por eso que ya viste en tu mente, la imaginación juega un papel fundamental en tu vida, pues es en tu imaginación donde veras el lugar al que te diriges, puedo asegurarte que el lugar o el estado en el que hoy estas ya lo has visto antes en tu mente en el pasado y es por ello también que hoy estas así.

Ahora bien, volvemos a la parte mas importante del post y es que tienes que aprender a soltar lo viejo, de otra manera no podrás agarrar lo nuevo, no tendrás espacio en tu vida por mas que lo intentes, creo que como seres humanos tenemos la obligación de buscar lo que queremos, lo que necesitamos. Y más importante aun, creo también y estoy seguro de que cada persona tiene en si el potencial para hacer de su vida aquello que imagine.

Imagina a donde quieres ir primero y comienza a trabajar luego para llegar allí, estamos en un mundo material, nada se logra sin movimiento, la imaginación es una excelente herramienta para poder ver hacia donde nos dirigimos, pero la acción es el vehículo que nos llevara hasta ese lugar.

Recuerda siempre esto, soltar las cosas es salud, las ideas, las aparente ofensas, las cosas materiales que muchas veces nos perjudican y no nos dejan avanzar, etc. No quiero decir que algo no sea necesario, todo es necesario en su debido tiempo o momento, la vida evoluciona junto con nosotros, no de forma separada, por lo tanto si te aferras a lo viejo estas yendo en contra de tu propia naturaleza, y esto no puede terminar bien, lo sabes.

Como siempre te comento existe infinidad de información que pueden ayudarte a vivir mejor, a tomar mejores decisiones, la vida es posibilidad, y dentro de esto está todo lo que imagines y más, puedo recomendarte material para ello.

Cuando debamos dejar este mundo solo tendrán valor los momentos que realmente disfrutamos, el tiempo es limitado, no lo perdamos en tonterías ya que podemos trabajar en nosotros y elegir la vida que queremos llevar, jamás te voy a decir que es fácil, si te voy a decir que vale la pena por un lado y por otro estarás viviendo la vida que te mereces.

Fuente: https://escuelapararicos.net/quieres-lo-nuevo-tienes-dejar-ir-lo-viejo/


 
Anyone in the world


Por Sergio Fernández

Con frecuencia, lo que nos lastra en nuestra vida no es tanto lo que desconocemos, como lo que conocemos y creemos que es cierto, pero que sin embargo no lo es.

Hoy no voy a hablar de por qué el sistema educativo no está adaptado a la sociedad actual. Ni tampoco de cómo esto está conduciendo la vida de millones de personas al abismo. Posiblemente de esto ya te hayas dado cuenta tú mismo.

Hoy sólo quiero compartir tres ideas que muchos aprendimos de forma indirecta en el interior del sistema educativo y que están impidiendo que muchas personas progresen en la vida.

1. Pensar que sólo hay una respuesta válida en la vida
Es el síndrome del examen tipo test. Durante años adiestran nuestro cerebro para pensar que sólo existe una respuesta única en la vida. Normalmente la que dice el profesor o el libro de texto. Esto nos lleva a concluir erróneamente que en la vida sólo existe una respuesta adecuada. La consecuencia directa de pensar que sólo existe una respuesta válida en la vida es tener miedo a no acertar. De ahí a la parálisis hay sólo un paso. El único lugar dónde sólo existe una respuesta única en la vida es en los exámenes en la escuela.

En la vida real, hay mil maneras de negociar bien y mil maneras de conducir mal una negociación. Hay mil maneras de acertar con el mejor regalo para tu pareja, y también mil maneras de fallar en ese mismo regalo. Las cosas no suelen ser blancas o negras… salvo, insisto, en los exámenes de la escuela, que son un error histórico con el que aún cargamos.

Hace unos años hice un examen tipo test. Aunque en la vida me examino cada día, llevaba años sin enfrentarme a un examen tipo test, y espero que pasen muchos más. Me pareció un acto entre grotesco y exótico. De hecho me propuse recordar ese día con detalle para poder explicarle a mis nietos cómo funcionaban las cosas en el pasado. Espero que si todo va cómo pensamos este tipo de exámenes nos parezcan algo tan arcaico e inexplicable como hoy en día lo es la Inquisición.

Aprender a observar cómo nuestro cerebro está condicionado a pensar en términos de acierto 100%/ me equivoco 100% o de bien/mal o de funciona/ no funciona es fundamental. La vida se muestra con mucha más riqueza que este enfoque dicotómico propio de un sistema educativo arcaico y desconectado del la vida real. Entender esto te permitirá vivir más relajadamente, y posiblemente adoptar decisiones con algo más de libertad.

2. Pensar que uno tiene que saberlo todo
El único lugar del planeta donde tienes que saberlo todo tú es dentro de las aulas de la escuela o de la universidad. El único lugar del planeta donde en los exámenes de la vida no se puede contar con la ayuda de nada ni nadie es en el interior del sistema educativo, ese lugar que tiene sus propias normas que sólo funcionan en su interior.

Desde pequeños nos explican que los exámenes los tiene que hacer uno sólo y sin ayuda de nadie. De hecho en los exámenes se penaliza el trabajo en equipo, e incluso se le ha asignado un nombre peyorativo -copiar- que te puede expulsar del interior de ese sistema.

Sin embargo, en la vida real, fuera de las aulas, las personas de éxito “copian” todo el tiempo, ya que cuentan con ayuda de expertos para tomar decisiones. Por mi parte, en los exámenes que la vida me propone cada día, cada decisión importante que tomo la consulto con alguien que tenga más conocimiento y experiencia que yo en ese área. Esto es exactamente lo contrario a la idea con la que me bombardearon el cerebro durante años en el interior del sistema educativo, que propone el individualismo con este sistema de evaluación.

Esto conduce a un problema enorme en la vida real. Las personas toman decisiones importantes sin consultar con expertos, asesores, abogados, consejeros, psicólogos o personas que reunían algún tipo de experiencia en ese asunto. Y las consecuencias de esto ya las conoces. Es normal; durante años hemos sido entrenados para pensar que en los exámenes de la vida no podemos contar con ayuda de otros.

Sin embargo, en la vida real, normalmente, cuanto mejor asesorada está una persona en un área determinada, mejores resultados obtiene. En la vida real no se premia a nadie por conseguir la mejor respuesta de manera individual, sino sólo por conseguir la mejor respuesta.

En la vida real el conocimiento lo es todo y es importante entender que no podemos saber de todo.

3. Pensar que tengo que hacerlo todo yo
Si en la escuela un compañero le hace los deberes a otro a cambio de, digamos, que le preste la bicicleta, probablemente ambos tengan problemas con la autoridad. De nuevo, esta es una anomalía que sólo sucede dentro del sistema educativo.

En la vida real, los seres humanos colaboramos todo el tiempo. Y el éxito de una persona suele ser mayor, cuanto mayor sea su capacidad de establecer relaciones de colaboración con otras personas, así como de cuánto aprenda a delegar aquellas tareas en las que no aporte valor.

Todo lo contrario a lo que nos enseñan en el sistema educativo, que es el único lugar donde a una persona se la penaliza por no hacer bien las cosas en una materia o área en concreto. De locos.

En la vida real yo puedo ser malo en casi cualquier asunto mientras aprenda a aportar valor a otras personas a través de aquello en lo que sí que soy bueno. Y si aprendo a hacerlo cada vez mejor, cada vez será menos importante si no soy habilidoso haciendo ciertas tareas, o conociendo ciertas materias.

Establecer redes de colaboración nos convierte en mejores seres humanos. Aprender a delegar y a trabajar eficazmente en nuestra área de especialización permite avanzar nuestra vida y la de la Humanidad en su conjunto. Sería ridículo a estas alturas que alguien tuviera que aprender a sembrar, a cuidar del ganado, a cortar leña y a inventar y fabricar su propio dispositivo telefónico. Sin embargo nuestro cerebro sale adiestrado para que funcionemos de esta forma.

Se promueve que cada persona lo haga todo, y esto impide que muchas personas en su vida adulta se especialicen o deleguen, que son dos de las claves para poder desarrollar nuestros talentos.

Como sabes, creo profundamente en la importancia de aprender permanentemente. Creo en que la educación es una de las cuestiones más importantes de la vida. Y tal y como están las cosas creo que es irresponsable delegar nuestra educación al sistema educativo hasta que su enfoque no se adapte al mundo real.

Por tanto te invito a que hagas como yo y a que te nombres tu propio Ministro de Educación y a que seas tú quien diseñes tu propio itinerario educativo. Tu educación, insisto, es un tema muy serio.

Fuente: https://www.pensamientopositivo.org/2018/02/26/3-ideas-que-nos-ensenaron-mal-en-la-escuela/


 
Anyone in the world


Por Louise Watson

Las personas siempre comentaron sobre mi capacidad de terminar las cosas. En la escuela, en la universidad, en el trabajo y en los diferentes cursos que tomé en los últimos años, generalmente me encontré siempre con la misma pregunta: “¿Cómo encuentras tiempo?

En mi mente, yo no hago nada especial; al igual que muchos otros, pospongo cuando no quiero hacer algo, y a menudo hago la mínima cantidad de trabajo requerido, pero incluso eso parece ser milagroso para algunas personas.

Así que, excavé en mi mente y llegué a algunas ideas para ayudarte si tienes problemas para adaptarte a todos los trabajos de tu día.

1. Haz una lista con tus tareas más importantes para el día y hazla visible

Todos los días antes de irte a la cama, haz una lista con tus tareas más importantes para el día siguiente.

Trata de que no sea una lista con más de tres o cuatro ítems, para que no parezca demasiado abrumadora.

Al no ser una fan de la tecnología, yo uso una pizarra en mi cocina para recordarme lo que tengo que hacer todos los días. Esto también significa que soy capaz de marcar cada ítem como “Hecho” a medida que avanzo, por lo que puedo ver lo que logré cada día.

2. Reserva tiempo para hacer estas cosas y enfócate en ellas!

Haz un compromiso contigo mismo y tómalo en serio. Ponlo en tu diario, en tu calendario, en la pizarra de tu cocina; o en lo que sea que uses.

Haz lo que decidiste hacer cuando planeaste hacerlo. Establece un límite de tiempo si es apropiado. Todas mis tareas tienen un tiempo reservado de 20 o 30 minutos, asegurándome de que cada tarea se vea realizable.

Escribí la mayor parte de este artículo con un temporizador de veinte minutos. Obviamente, necesité más tiempo para que sea publicable, pero en veinte minutos de trabajo duro y enfocado fui capaz de producir una buena cantidad de ideas; una base sobre la que estructuré el artículo.

Te sorprenderás de lo mucho que puedes terminar, si asignas tiempo para trabajar enfocadamente y sin interrupciones.

Lo que me lleva a mi siguiente punto…

3. Apaga todo

Apaga tu teléfono. Desconéctate de Internet. Pon un cartel de “No molestar” en la puerta. Asegúrate de que no te distraigan.

Es muy fácil echarle un “vistazo” a Facebook o cualquier cosa que se convierta en una charla o mirada de una hora a la basura. No te permitas ni siquiera tener la tentación.

4. No te rindas ante la postergación. Simplemente pregúntate: “¿por qué?”

Al final del año pasado, tenía en mi lista de tareas inscribirme en el programa de afiliados de una persona, algo que me tomaría sólo unos minutos.

Irónicamente, el hecho de que tomaría un tiempo tan corto contribuyó a mi postergación. ‘Sólo tomará cinco minutos, lo haré mañana “, me dije. Todos los días, me decía lo mismo.

Finalmente, tuve que preguntarme por qué estaba postergando tanto una tarea tan simple.

Me pregunté si tal vez le tenía miedo a la abundancia; tal vez no me sentía bien con recibir dinero por no hacer nada.

En el momento que tuve este pensamiento, me puse a actuar y abrí mi cuenta. Y me tomó menos de cinco minutos.

5. Divide las grandes cosas

Además de tener una lista diaria de cosas que hacer, también empecé a hacer una para las cosas del mes. Uno de los puntos en mi lista de enero fue comenzar un taller; algo que nunca hice antes y que me asustaba. Y mucho.

A pesar de mis temores, estaba muy entusiasmada y la primera semana del mes lo ocupé en planificar trabajosamente un curso de cuatro semanas.

Bueno, enero llegó y se fue y el taller no ocurrió.

En vez de sentirme culpable por no conseguir hacerlo, miré cómo había formulado mi meta; en mi lista, y decía lo siguiente:

Taller        

Eso es todo. Para algo tan aterrador, tenía que romperlo en pedazos e identificar el primer paso que tenía que conseguir hacer.

Para mí, fue contactar a un amigo que me dijo que sabía de unas personas que estaban interesadas, y entonces, ver dónde sería.

En mi tarea para febrero se leía: Establecer una fecha. Mucho menos intimidante.

Rompiendo lo grande en pequeños trozos hace que la tarea parezca más manejable y mucho menos desalentadora.

6. Celebra

Sólo recientemente descubrí la importancia de recompensarte a ti mismo por terminar las cosas.

Hace poco más de un año, hice un curso en el que nos dijeron que nos demos un capricho cada semana. Nunca lo hice. Siempre lo planeé pero luego lo olvidaba y decidía que no importaba.

Más recientemente, hice un curso de escritura Online donde nos dijeron otra vez que nos recompensáramos a nosotros mismos hacia el final. Esta vez me compré un piano!

Tu recompensa o celebración no tienen que ser tan grande o caro como el mío; podría ser relajarte con una taza de té o irte de vacaciones, pero es importante para tu autoestima reconocer el trabajo que has hecho, y una recompensa también te dará un incentivo para seguir adelante cuando las cosas se pongan difíciles.

Y sobre todo, recuerda que no es una carrera; haz lo que puedas en un día y date un descanso.

Con cada acción que tomes y con cada tarea que marques, más cerca estarás de tu meta.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com


 
Anyone in the world


Por Pablo A. Arango 

“Las personas necias e ignorantes se dedican a vivir con descuido, mientras que un hombre sabio guarda su atención como su posesión más preciosa” —Buda

Mientras conducía, ponía un audio-libro. Lavando los platos, algún videillo en Youtube. En el gimnasio, escuchaba lecciones de inglés. Incluso en algunas tardes de domingo, cuando el deseo y la pasión asomaban, dejé el televisor encendido, por si marcaba un gol mi equipo.¡Qué listo era! ¡No desperdiciaba ni un minuto! Bendita sea la multitarea, cuánto provecho me daba.

Hasta que un día aprendí que la multitarea no existe. No es más que un mito. Como el monstruo del lago Ness y la no muerte de Elvis.

Pensamos que estamos haciendo varias cosas a la vez, siendo súper eficientes y productivos. Pero en realidad, lo que estamos haciendo lo hacemos peor y tardando más tiempo del que tomaría hacer una cosa primero y luego la otra.

Además, dividiendo nuestra atención en más de una cosa, lo que conseguimos es no estar por completo en ningún lugar. ​

Cualquiera que pueda conducir con seguridad –afirmó Albert Einstein— mientras besa a una linda chica, simplemente no le está dando al beso la atención que merece.

Maria Konnikova en el estupendo libro¿Cómo pensar como Sherlock Holmes?, lo expresa de esta manera:

La atención es un recurso limitado. Prestar atención a una cosa va necesariamente en detrimento de otra. No es posible que dos tareas ocupen por igual el primer plano de la atención. Inevitablemente, la atención se acabará condensando en una, y la otra —o las otras— se acabarán convirtiendo en un ruido irrelevante, en algo que se debe filtrar. O, peor aún, no se fijará en ninguna y todo se convertirá en ruido: un poco más claro, sí, pero ruido al fin y al cabo.

La dispersión de la atención tiene consecuencias negativas en nuestra calidad de vida, y consecuencias desastrosas en nuestra productividad.Esto afirma el doctor Joseph Cardillo, experto en el entrenamiento de la atención:

La manera como presta atención le ayudará o le perjudicará en el día a día. Esto se debe a que la atención juega un papel crítico en lo que piensa, siente, recuerda y cómo actúa. Afecta su motivación y capacidad para alcanzar sus metas y, en particular, las metas que son significativas para usted. La atención afecta la precisión de sus decisiones y el efecto acumulativo que ejercen en su vida. Esta le ayudará a clarificar quién es usted y la persona en que desea convertirse, y le permitirá construir el andamio para llegar hasta allí. ​

Los beneficios del control consciente de la atención no son cosa moderna,sabios de todas partes entendieron desde hace siglos su rol vital en nuestras vidas:

Las personas necias e ignorantes —dijó Buda— se dedican a vivir con descuido, mientras que un hombre sabio guarda su atención como su posesión más preciosa.

A finales del siglo XIX, William James, el padre de la psicología moderna, escribió que «la facultad de volver a encauzarde manera voluntaria y repetida la atención que divaga es la raíz misma del juicio, el carácter y la voluntad… La educación que mejore esta facultad será la educación por excelencia».No obstante, en ningún momento de la historia hemos estado tan distraídos como ahora, algunos estudios han encontrado que cada vez se reduce más el tiempo que las personas son capaces de mantener la atención fija en algo. Las tecnologías a nuestro alcance no hacen sino agravar el problema.

Cuando cambiamos con frecuencia el foco de atención, no hacemos sino deteriorar la capacidad de la mente para concentrarse por largos periodos de tiempo. Y resulta que el control de la atención es algo parecido a un super poder.

El premio Nobel de economía Robert J. Shiller afirmó lo siguiente:

La capacidad de centrar la atención en cosas importantes es una característica fundamental de la inteligencia.

Esta afirmación ha sido probada por las investigaciones del psicólogo de la Universidad de Michigan, Richard Nisbett, quien encontró que los americanos de origen chino con un coeficiente intelectual de 100 logran lo mismo académicamente que un americano blanco con un coeficiente intelectual de 120. “Esto es un resultado directo de la concentración con la que realizan su trabajo escolar”.Por otro lado, la distracción constante tiene también un efecto sobre la inteligencia.

Las investigaciones del psicólogo Dr. Glenn Wilson encontraron que los trabajadores que constantemente eran distraídos por llamadas telefónicas y correos electrónicos, experimentaron una caída del 10% en su coeficiente intelectual.

Esto ya no es una amenaza, está ocurriendo ahora. Los trabajos de carácter repetitivo, tanto intelectuales como manuales, serán realizados por algoritmos y robots.

Los trabajadores que prosperen en los próximos años serán aquellos capaces de producir trabajo intelectual creativo. Esto no es algo que podamos realizar si permanecemos distraídos.

Por todo ello, hoy intento hacer la mayor parte del tiempo una sola cosa a la vez. Nada de vídeos mientras lavo los platos. Cuando conduzco rara vez enciendo la radio. Incluso eliminé el tiempo de lectura en el baño. Una cosa a la vez.

Uno de los grandes beneficios de mi nueva actitud es un mejor conocimiento de mi mismo, pues no solo presto atención a lo que ocurre fuera, también a lo que pasa dentro. Y, por supuesto, mi capacidad de concentración ha mejorado de manera significativa.

Fuente: https://www.notasaprendiz.com/blog/el-poder-de-la-controlar-la-atencion

 
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by Manuel Aviles Perez - Wednesday, 4 April 2018, 7:19 PM
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10 verdades olvidadas para ayudarte a atravesar los tiempos difíciles.

Por Marc Chernoff

“Lo que no nos mata nos hace más fuertes.” – Friedrich Nietzsche

Los personas más sabias, más cariñosas y más seductoras que conozco, son las que han conocido la miseria, la derrota, la angustia de perder algo o a alguien que amaban, y encontraron la forma de salir de las profundidades de su desesperación.

Estas personas experimentaron muchos altibajos, y ganaron una apreciación, una sensibilidad y una comprensión de la vida que los llena de compasión, comprensión y una profunda sabiduría amorosa. Las personas no nacen así; se desarrollan lentamente con el transcurso del tiempo.

Angel y yo trabajamos con miles de estas personas increíbles durante la última década. En muchos casos vinieron sintiéndose atrapados y perdidos, sin darse cuenta de su propio brillo, cegados ante el hecho de que sus problemas los han fortalecido y les han dado una ventaja en este loco mundo.

La verdad sea dicha, cuando los tiempos difíciles llegan, y los desafíos que enfrentas son grandes, puedes dejar que tu situación te define, te destruya o te fortalezca. La decisión es tuya.

En el artículo de hoy, quiero recordarte algunas potentes (pero fáciles de olvidar) verdades que te ayudarán a elegir sabiamente y crecer más fuerte incluso en los momentos más difíciles…

1. El dolor es parte de la vida y el amor, y te ayuda a crecer.

Muchos de nosotros tenemos miedo de nosotros mismos, de nuestra propia verdad, y sobre todo de la mayoría de nuestros sentimientos.

Hablamos de lo grande que son los conceptos de la vida y el amor, pero luego nos escondemos de ambos todos los días. Nos escondemos de nuestros sentimientos más verdaderos. Porque la verdad es que la vida y el amor a veces duelen, y los sentimientos que estos traen nos perturban.

Nos enseñaron desde muy chicos que todo dolor es malo y dañino. Sin embargo, ¿cómo podemos lidiar con la vida real y verdadero amor si estamos tan asustados de sentir lo que realmente sentimos?

Necesitamos sentir el dolor, al igual que necesitamos sentirnos vivos y amados. El propósito del dolor es despertarnos. Y sin embargo, tratamos de ocultar nuestro dolor. Entiende esto. El dolor es algo que tienes que soportar de buen grado, igual que el buen sentido. Porque sólo puedes descubrir lo fuerte que eres, cuando ser fuerte es la única opción que tienes.

Se trata de cómo llevas las cosas que no salen a tu manera. Eso es lo que importa al final. El dolor es un sentimiento. Tus sentimientos son una parte de ti, tu realidad. Si te sientes avergonzado de ellos, y los escondes, estás dejando que las mentiras de la inseguridad destruyan tu realidad. Debes defender tu derecho a sentir dolor; a soportarlo; a poseer tus cicatrices, a enfrentar las realidades de la vida y el amor, a medida que creces más fuerte, más sabio y más verdadero.

2. La mentalidad es la mitad de la batalla.

Está bien tener días malos y tiempos difíciles.

Esperar que la vida sea maravillosa todo el tiempo es querer nadar en un océano en el que las olas sólo suben y nunca bajan. Sin embargo, cuando reconoces que las olas subiendo y bajando son parte del mismo océano, eres capaz de dejar ir y estar en paz con la realidad de estos altibajos. Se hace evidente que las subidas de la vida requieren bajadas.

En otras palabras, la vida no es perfecta, pero seguro que es buena. Nuestra meta no debe ser crear una vida perfecta, sino vivir una vida imperfecta radicalmente asombrosa. Levántate cada mañana y mira las cosas a tu alrededor y no des nada por sentado. Todo es extraordinario. Cada día es un regalo. Nunca trates la vida de modo casual. Ser espiritual de cualquier manera es estar sorprendido de todas maneras.

No dejes que el dolor de una situación desesperada te haga perder la esperanza. No dejes que la negatividad te envuelva. No dejes que la amargura se robe tu dulzura. Incluso si los demás están en desacuerdo contigo, siéntete orgulloso por el hecho de que todavía sabes que el mundo sea un lugar hermoso. Cambia tus pensamientos y cambiarás tu realidad.

Y la mentalidad es especialmente eficaz cuando se trata de aceptar que…

3. Tus miedos más grandes no existen realmente.

Cuando los tiempos son difíciles, puede ser difícil seguir tu corazón y dar un paso más, pero es una tragedia que las mentiras del miedo te detengan.

Si bien el miedo puede ser abrumador, y derrota a más personas que cualquier otra fuerza en el mundo, no es tan poderosa como parece. El miedo es tan profundo como tu mente lo permita. Todavía tienes el control. Así que toma el control!

La clave es reconocer tu miedo y enfrentarlo directamente. Pelea duro para hacer brillar la luz de tus palabras por sobre él. Porque si no lo haces, si tu miedo se convierte en una tenebrosa oscuridad que evitas, y tal vez incluso te induce a olvidar brevemente, le abrirás la puerta a futuros ataques de miedo cuando menos te los esperes. Debido a que nunca te enfrentaste realmente al oponente que te venció.

Tú PUEDES vencer al miedo si te enfrentas a él. ¡Se valiente! Y recuerda que coraje no significa que no tienes miedo; Coraje significa que no dejas que el miedo te impida seguir adelante con su vida.

4. Estás creciendo a través de la experiencia.

Con el tiempo te darás cuenta de que la vida no es necesariamente más fácil o más difícil de lo que pensabas que iba a ser; que lo fácil y lo difícil no son exactamente como los anticipabas, y no siempre ocurren cuando esperas que lo hagan.

Esto no es algo malo; hace que la vida sea interesante. Con una actitud positiva siempre serás gratamente sorprendido.

Cuando dejas de esperar que las cosas sean de cierta manera, puedes apreciarlas como son. Y eventualmente, te darás cuenta de que los mayores regalos de la vida rara vez envuelven de la forma en que esperabas.

La experiencia es lo que obtienes cuando tus planes no salen como estaban planeados, y la experiencia es el activo más valioso que puedes tener ya que construye tus fortalezas.

Tienes el poder de convertir tus heridas y preocupaciones en sabiduría; sólo tienes que hacer algo al respecto. Tienes que aceptar lo sucedido y utilizar lo que has aprendido para dar un paso adelante. Todo lo que has experimentado te da una ventaja para hacerle frente a todo lo que estás aún por experimentar. Entiende esto y libérate.

5. No puedes cambiar las situaciones por las que no tomas la responsabilidad.

Sigmund Freud dijo una vez: “La mayoría de las personas realmente no quieren libertad, porque la libertad implica responsabilidad, y la mayoría de las personas le tienen miedo a la responsabilidad.” No dejes que este seas tú.

Cuando culpas a otros por lo que estás pasando, niegas responsabilidad; entregas poder sobre esa parte de tu vida.

No te equivoques, al final, el precio de la felicidad ES la responsabilidad. En el momento que dejes de hacer que todos y todo lo demás sea responsable de tu felicidad, serás más feliz. Si no eres feliz ahora, no es culpa de otra persona.

En última instancia, tu felicidad depende de tu auto-confianza; tu inquebrantable voluntad para tomar la responsabilidad de tu vida a partir de este momento en adelante, independientemente de quien fue hizo que sea como es ahora.

Se trata de tomar el control de tus circunstancias actuales, pensar por ti mismo, y tomar la firme decisión de elegir de manera diferente. Se trata de ser el héroe de tu vida, no la víctima.

Fuente: https://escuelapararicos.net/10-verdades-olvidadas-ayudarte-atravesar-los-tiempos-dificiles-parte-i/


 
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by Manuel Aviles Perez - Sunday, 1 April 2018, 10:49 AM
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Por Merce Roura

A veces, el maestro también se pierde en sus lamentos y equivoca el camino…

El maestro que va por la vida predicando que las personas deben callar un rato y escuchar, perderse entre las calles y quedarse embobados mirando la belleza de lo que les rodea, a veces está tan ocupado predicando que no se encuentra a sí mismo… Que no busca tiempo para mecerse en su sombra al sol un rato y ver que en los geranios de su casa hay tallos nuevos y flores todavía más rojas…

Su necesidad obsesiva por compartir con el mundo el mensaje que ha descubierto, como si le hubiera sido entregado como un regalo, como un sueño, como esa misión que todos tenemos en la vida, hace que se pierda entre palabras… Porque las palabras son magia pura si sabes usarlas, habitarlas, vivir en ellas y actuar según las emociones que en ti suscitan…. Si después de recitarlas y sentirlas la próxima vez que dudas decides apostar por ti porque leíste que podías, porque alguien te recordó que merece la pena el riesgo y viste claro que aquello que te decía era bueno para ti…

A veces, el sueño del maestro es, a pesar de que predica lo contrario, salvar al mundo. Habla de que todos somos responsables de nuestras vidas, que el cambio que esperamos empieza por nosotros mismos, que la gran lucha es la paz, que el amor nos va curar de todo (empezando por el amor a uno mismo). Nos pide que aceptemos la vida y aceptemos a los demás tal y como son pero incumple dicha lección cuando obsesionado por salvarnos y compartir sus enseñanzas, insiste y se fatiga y no tiene momento para aceptar que todavía no estamos preparados ni hemos llegado a ese momento en el que podremos aceptar…. Y no se deja margen para él, porque cuando no acepta que no queremos su mensaje, no nos acepta a nosotros y se ve como un fracaso… Y no se ama como se debe amar a sí mismo y no se perdona ni comprende. Hasta que se da cuenta de que se ha perdido y vuelve a su camino, a su mensaje y abraza su frustración para aprender algo nuevo.

El maestro no sólo debe haber leído libros y acumulado títulos. Debe haber acumulado experiencias y embestidas de la vida, debe haber fracasado ante en todo aquello que predica para comprender cómo sus alumnos se equivocan y tropiezan con todas y cada una de las lecciones que les predica…

Debe ser maestro en errores, en miedos, en haber estado días, semanas, siglos intentando algo del modo erróneo hasta descubrir que en realidad era muy fácil y tenía la respuesta delante y no era capaz de verla… Porque el principal error que comentemos siempre es el de percepción…

El maestro llora y aprende cada día de cada uno de sus alumnos y es a su vez alumno de cada uno de ellos y de otros maestros que se cruzan en su camino…

El maestro tiene que abrir su mente para que durante el camino le lleguen nuevas ideas y aprendizajes que le harán cambiar sus lecciones y su discurso, a veces tanto, que debe tirar sus apuntes… Y no esperar nada de nadie, nada concreto, porque así dejará que la vida le traiga nuevas sorpresas que podrá recibir sin creencias que le limiten y le hagan juzgar lo que pasa y no pierda así la oportunidad de ver la belleza en lo inesperado…

El maestro no puede querer salvar al alumno, debe guiarle para que sea él quién se salva a sí mismo. No lo lleva de la mano, le enseña cómo volar…

El maestro comparte desde la libertad y debe aceptar que sus alumnos decidan no aprender. Asume vivir cada día y cada lección como si fuera la primera vez que la cuenta, que la comparte, con el entusiasmo de un niño, la pasión de alguien que ama lo que hace y lo vive a cada instante y generosidad de alguien que ha descubierto que es más feliz cuando da que cuando recibe y que siempre acaba recibiendo más de lo que aporta si lo hace con ganas.

El maestro es a veces el que más se salta las normas e inventa unas normas nuevas, el más loco, el más rebelde, el que más cuestiona todo lo que nos rodea y nos invita a hacernos preguntas cada día para que sepamos si todavía pensamos lo mismo… Si a la luz de nuestro crecimiento interior, algo de lo que creíamos que era sagrado resulta que ahora vemos que se tambalea o nos parece absurdo…

El maestro tiene miedo también y duda, duda mucho… Cuánto más sabe más duda porque sabe que le queda mucho por aprender y está ansioso por ello, aunque ya sabe que el mejor aliado del que busca es la paciencia infinita y la certeza absoluta de que la incertidumbre es su compañera más leal…

Y sabe que esta puede ser la vencida… Que el tiempo es finito y la vida es un soplo que vale la pena notar y abrazar. El maestro sabe que a menudo para ganar algo mejor hay que perder la partida, la razón, abandonar la pelea y la disputa y quedarse con la paz de no tener que vencer ni demostrar… El maestro nunca se hace viejo, cada día es más joven, más niño o más niña y mira al mundo con ojos más inocentes y más nuevos… Mira y se da cuenta de que desconoce, que no sabe a pesar de todo porque siempre le queda por aprender.

El maestro a veces tiene que retirarse a dejar de pensar un rato para vaciarse de pensamientos gastados y corruptos y dedicarse a percibir… Quedarse callado y conectarse a sí mismo para saber que todavía vive en ese estado de equilibro que todo lo hace más fácil y que no ha perdido el mayor de los tesoros…. Su coherencia…

Fuente: https://mercerou.wordpress.com/2018/02/24/el-maestro/


 
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by Manuel Aviles Perez - Tuesday, 27 March 2018, 10:11 PM
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Empieza de ‘menos’ a ‘más’

Por Francisco Alcaide Hernández

A la hora de fijarse metas y objetivos hay un principio que conviene tener en cuenta: empieza de ‘menos’ a ‘más’. La experiencia dice que otra cosa no suele dar resultado y además nos deja muy frustrados. El elefante nos lo podemos comer todos, pero eso sí, bocado a bocado.
Jack Canfield, uno de los personajes incluidos en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 7ª edición) dice lo siguiente en una de sus obras:
«Siempre que se disponga a mejorar sus capacidades, cambiar su comportamiento o mejorar su vida, comience por incrementos pequeños. Querer demasiado en poco tiempo sólo conseguirá desanimarlo».

Por mi parte, añadía la siguiente reflexión:

«Hay que evitar a toda costa las experiencias negativas. Si te exiges demasiado desde el primer día, fracasarás y te frustrarás, y ello te llevará a abandonar. Si te marcas metas pequeñas y las cumples, te sentirás bien contigo mismo, y ello te animará a seguir adelante. Ese poco sin importancia unido a otro poco sin importancia más otro poco que parece insignificante se acabarán convirtiendo en mucho un día. No te precipites. El amanecer sólo llega pasada la noche».

Dicho de otra manera, si tienes miedo a hablar en público, tu primer speech no lo des en el Santiago Bernabéu, porque probablemente te pueda la ansiedad, salga mal y no quieras volver a saber nada del asunto. Subir peldaños de dos en dos nos vuelve inseguros. Se trata de subir peldaño a peldaño de la escalera.Fíjate como reto hablar en un pequeño evento: reunión familiar, asociación de padres, club de amigos… lo que sea; un evento en el que haya pocos asistentes. Prepárate (la preparación hace de efecto placebo de los nervios) y asume el reto. A partir de ahí ve asumiendo el reto en grupos más grandes. De lo que se trata es de ir ganando seguridad. Lo importante es dar un primer paso, porque dando ese primer paso, ya estás más avanzado que si no haces nada.

El éxito alimenta la autoestima, y un pequeño éxito te lleva a abordar retos más grandes: no importa si das pasos pequeños mientras sean en la dirección correcta. Lo importante no es la velocidad sino la dirección.
Tal vez esta estrategia te parezca poco glamourosa, poco cool, y así es, por eso mucha gente prefiere no hacer nada, porque el éxito siempre está unido a dos variables que van de la mano: constancia y paciencia.Semanas atrás, en el post Una de las claves del éxito es empezar  pronto, hablábamos precisamente de ello. Porque cuanto antes empieces, más margen de tiempo tienes por delante. A medida que uno tiene más edad, menos dispuesto está a esperar para alcanzar sus metas. El tiempo corre en contra; el tiempo se echa encima. Pero hay que tenerlo en cuenta: si uno no hizo los deberes cuando debería, hay que hacerlos ahora. Cada uno decide si paga el precio o no.

Un gran éxito no es otra cosa que la suma de muchos pequeños éxitos, los éxitos de cada día. Hacer lo mejor en cada momento construye el futuro que añoramos. El futuro no existe, es sólo un resultado, el resultado del sumatorio de lo que hacemos todos los días. Will Smith, el actor de Hollywood también incluido en Aprendiendo de los mejores, lo expresaba magistralmente con esta reflexión:

«Jamás digas que hay algo que no puedes hacer. No se trata de construir la pared más grande e impresionante de un día para otro. Pon un ladrillo cada vez. Di: ‘Voy a poner este ladrillo tan perfectamente como un ladrillo puede ponerse’. Y si lo haces todos los días, pronto tendrás una gran pared e impresionante».
Los deportistas, desde bien pequeños están trabajando en una disciplina enfocados. Amancio Ortega empezó a trabajar con 12 años en una tienda de camisas (ahora tiene 79 años y es el socio de la empresa de moda con mayor volumen de ventas); Warren Buffet hizo su primera inversión a los 17 años (ahora tiene 85 años y es la quinta fortuna del mundo). Hay cientos de ejemplos. Dominar una técnica, disciplina o área de trabajo lleva tiempo. Hace unos días leía la siguiente frase de Howard Gardner:

«Hace falta una década de trabajo duro para que el talento se convierta en maestría»

Y también otra de Robert H. Schuller:

«Los logros espectaculares van siempre precedidos de una preparación espectacular»

Tú decides si decides construir tu pared, ladrillo a ladrillo, o prefieres pegar el pelotazo. La experiencia dice que cuando uno quiere saltarse pasos, siempre tiene que volver al punto de partida.

Fuente: http://www.franciscoalcaide.com/2015/04/empieza-de-menos-mas.html