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Brechas atencionales: Qué son y cómo gestionarlas

Por José Miguel Bolívar

En la metodología de efectividad personal OPTIMA3®, una «brecha atencional» es la situación que se produce cuando cualquier elemento imprevisto interfiere con un estado de atención efectiva, es decir, con un estado de atención receptiva o de atención proactiva.

Ya sabemos que la efectividad está estrechamente ligada a la gestión de la atención o, mejor dicho, a la gestión de los tres tipos de atención. En este sentido, decimos que una persona es efectiva cuando es capaz de prestar el tipo de atención adecuado, a las cosas correctas, según las circunstancias.

La definición anterior integra los dos componentes de la efectividad: eficacia y eficiencia. Eficacia porque se trata de prestar atención a las cosas correctas; eficiencia porque se trata de prestar el tipo de atención adecuado según las circunstancias.

La efectividad sigue alejada de las organizaciones

Como bien dice mi amigo David Sánchez, la efectividad sigue alejada de las organizaciones, lo que se refleja en que la mayoría de profesionales, en la mayoría de las organizaciones, presta – la mayoría del tiempo – el tipo de atención inadecuado a las cosas incorrectas.

En concreto, prestar el tipo de atención inadecuado a las cosas incorrectas significa prestar atención reactiva a cosas distintas de las que aportan el máximo valor añadido. Esta es la explicación de por qué sensaciones como la de «no ha parado de hacer cosas en todo el día y no he hecho nada» son tan habituales.

La atención reactiva tiene casi tan poca utilidad a día de hoy como las muelas del juicio. Ambas cosas siguen estando ahí, pero su razón de ser prácticamente ha desaparecido.

La atención reactiva, característica del «sistema de alerta» gestionado por el Sistema 1 del que habla Kahneman, jugaba un papel clave para la supervivencia en la era de las cavernas, pero carece de sentido en el día a día actual de cualquier profesional del conocimiento.

Casi nada es «urgente»

Como afirmaba Peter Drucker, en el trabajo del conocimiento no existe ninguna «emergencia» que no resista al menos noventa minutos. Yo me atrevo a ir un paso más allá y afirmo que, a no ser que trabajes en las urgencias de un hospital o en algo similar, las «emergencias» en el trabajo del conocimiento simplemente no existen.

Existen cosas que requieren un tiempo de respuesta breve, pero en ningún caso una respuesta inmediata, entendiendo como respuesta inmediata la que obliga a abandonar de forma instantánea todo lo que estás haciendo para hacer lo que exige la «emergencia».

A la mayoría de las personas nos gusta considerarnos imprescindibles y creer que salvamos al mundo varias veces al día, todos los días. Lo único malo de esas supuestas emergencias es que rara vez lo son en el mundo real y que únicamente existen en nuestra mente y en nuestras creencias.

Las «emergencias» son atractivas porque aumentan la adrenalina en nuestro circuito sanguíneo. Además, tienen la enorme «ventaja» de que no requieren «pensar» sino únicamente «hacer». Y, por si todo esto fuera poco, nos sirven como excusa perfecta para justificar por qué no hacemos lo que realmente tendríamos que estar haciendo.

La realidad es que, analizadas objetivamente, una gran parte de esas supuestas «emergencias» podría gestionarse sin problema unas horas, o incluso unos días, más tarde, y que otra gran parte de ellas ni siquiera debería ser gestionada en absoluto, sino que tendría que ser directamente ignorada.

La atención reactiva es una concesión a la inefectividad

La efectividad de los profesionales del conocimiento puede evaluarse fácilmente analizando qué porcentaje de su atención es injustificadamente reactiva. Para que quede claro, la atención reactiva únicamente está justificada ante «emergencias» reales: un terremoto, un incendio en la oficina, un compañero que sufre un accidente…

La máxima efectividad se alcanza cuando la atención reactiva injustificada es nula. En consecuencia, cualquier concesión a la atención reactiva injustificada es una concesión a la inefectividad.

En el entorno VUCA actual, sufrir múltiples «brechas atencionales» a lo largo del día es un riesgo que afecta a cualquier profesional del conocimiento. Las causas de algunas de estas «brechas atencionales» serán de origen externo (colegas de trabajo, llamadas telefónicas…) y otras serán de origen interno (cosas de las que te acuerdas de repente, ideas que se te ocurren…).

Cuando aparece una «brecha atencional», lo primero que hay que hacer es evaluarla, a fin de identificar cuál es el tipo de atención adecuado para gestionarla. Si se trata de una «emergencia objetiva», entonces está justificado aplicar la «atención reactiva» para gestionarla. Esto solo debería ocurrir en el 1 por ciento, o menos, de las situaciones.

Cómo gestionar una «brecha atencional»

Cuando no se trata de una «emergencia objetiva», es decir, en el 99 por ciento restante de las situaciones, hay tres formas posibles de gestionar la «brecha atencional»: dos de estas tres formas son efectivas y una de ellas es inefectiva.

La forma inefectiva de gestionar una «brecha atencional» es atenderla.

Cuando decidimos atender una «brecha atencional» injustificada, lo que estamos haciendo es gestionarla de manera inefectiva, ya que dejamos que sea la «brecha atencional» quien gestione nuestra atención en lugar de ser nosotros quienes la gestionamos.

Una forma efectiva de gestionar una «brecha atencional» es «registrarla».

«Registrar» es uno de los hábitos de OPTIMA3® sobre el que escribiré en breve (y cuando lo haga editaré este post e incluiré el enlace correspondiente). Por ahora, podemos decir que «registrar» tiene que ver con asegurarnos de que cualquier elemento que ha causado una «brecha atencional» entre en un sistema externo de confianza para ser gestionado más adelante aplicando la atención proactiva.

La forma más efectiva de gestionar una «brecha atencional» es evitarla.

La mejor efectividad siempre es la proactiva. Muchas de las «brechas atencionales» que minan nuestra efectividad serían fácilmente evitables adoptando unos pocos hábitos sencillos. Porque, independientemente de lo imprescindibles que nos creamos, lo cierto es que es completamente innecesario vivir pendiente del email y del teléfono.

Conclusión

En un entorno hiper conectado en el que todo cambia rápidamente, las «brechas atencionales» suponen unos de los principales retos a los que se enfrenta cualquier profesional del conocimiento.

Aunque gestionar una «brecha atencional» de manera efectiva es algo muy sencillo (tan simple como registrarla o, mejor aún, evitarla), la falta de hábitos adecuados y el pensamiento de grupo hace que muchas personas estén convencidas de que el «estado permanente de emergencia» que padecen es algo inevitable y con lo que tienen que aprender a vivir.

Afortunadamente, cada día son más las personas que saben que otra realidad es posible, porque es en la que viven. Tú también puedes decidir, porque está en tu mano, si quieres aprender a gestionar las «brechas atencionales» o ser víctima de ellas.

Fuente: http://www.optimainfinito.com/2017/11/brechas-atencionales-que-son-y-como-gestionarlas.html


[ Modified: Tuesday, 25 June 2019, 6:03 PM ]
 
Picture of Manuel Aviles Perez
by Manuel Aviles Perez - Tuesday, 12 June 2018, 1:42 PM
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La importancia de buscar un camino que te dirija a lo importante


Por Omar Carreño


Pues aquí estoy nuevamente tratando de retomar mi blog, lo cual supone en este momento de mi vida un reto adicional, considerando todas las cosas nuevas que tengo que desarrollar y por las que busco aprender a cada minuto.

Me causa mucha gracia, pues cuando creí que ya había llegado a un punto de equilibrio en todas mis actividades, resultó que el inicio de año es todavía más complejo que el cierre del año, entonces pues a seguir apretando las tuercas, pero nada que no pudiera sobrellevar.

La verdad de las cosas es que si extraño mucho todo lo que implica llevar mi blog, sin embargo, cada cosa que realizo en mi trabajo actual supone un conocimiento nuevo, un reto y un escalón más que subir, por lo mismo ocupo mucho mejor cada minuto.

En este sentido, hoy quiero aprovechar este tiempo con ustedes para platicarles un poco de la simplicidad con la que ahora percibo la vida.

Tengo en mi memoria recuerdos de una infancia muy bonita, en las que a veces mi papá se quedaba jugando conmigo en una colchoneta, formábamos todas mis figuras de Star Wars y después empezaba la guerra, utilizando canicas para tirar los muñecos. También recuerdo que siendo un poco más grande mis papás nos llevaban a mi hermano y a mí a jugar al parque. Hoy en día me es difícil recordar las cosas malas que me imagino hubieron, simplemente tengo conmigo cosas buenas, buenos recuerdos, momentos, la vida.

Definitivamente muchos de esos recuerdos van forjando nuestra vida, muchos de esos recuerdos se van transformando en principios y en ideas de cómo vivimos y cómo nos gustaría vivir.

En mi realidad actual, tengo, junto con mi esposa, la oportunidad de forjar el carácter de mi hijito, de darle cariño y de ayudarlo a ser alguien productivo para el mundo al que se enfrentará conforme vaya creciendo.

Por lo tanto, creo que los cambios que tuve oportunidad de implementar en mi vida, antes de que naciera mi hijo, me han ayudado a disfrutar mucho más su crecimiento y desarrollo. Quiero explicarles porqué.

En la forma en la que mi mente funcionaba antes de encontrar el camino hacia la productividad y el minimalismo, estoy convencido que hubiera seguido sintiendo que mi responsabilidad estaba enfocada en trabajar, trabajar y después seguir trabajando.

Tal vez hubiera seguido obsesionado con las cosas que tenía que comprar y pagar para “darle un sentido a mi vida”. Estoy seguro que en mi mente no hubiera habido espacio para cambiar todo con tal de disfrutar momentos con mi familia.

De igual forma creo que viviría buscando más presiones y preocupaciones innecesarias, estaría casado con el “tengo que” y eso no implicaría a los seres que más me importan.

Puedo reconocer que empezar a escribir en este blog e ir describiendo mis procesos fue un parte aguas que me han dado la oportunidad de valorar y entender lo que es realmente importante en mi vida.

Recuerdo que cuando me ofrecieron mi promoción en mi anterior trabajo, todo era tendiendo a una mejora familiar, (leer este artículo) sin embargo, cuando empezaron a necesitar más de mi tiempo personal, fue cuando decidí empezar a buscar y después vino el cambio tan radical que ahora estoy viviendo. Estoy convencido que de no ser por todo lo aprendido en el camino actual, no hubiera apostado por ese cambio y al ver que no empataba con mis necesidades actuales me hubiera quedado aceptando un trabajo de lunes a domingo.

En fin, las cosas ahora las percibo de diferente manera, la prioridad número uno es mi familia, disfrutar con ellos y sobre todo, tener la oportunidad de llegar y como lo hacía mi papá conmigo, sentarme en el piso y jugar, jugar y volver a ser niño, ver caricaturas, levantarme temprano los fines de semana y tener el privilegio de darle de desayunar. En fin ejercer mi paternidad con mucha alegría.

Además así también tener tiempo para mi esposa, hacer cosas juntos y platicar, crecer, en fin una vida más llena de eso que le da sentido y alegría, la generación de momentos.

Ahora quisiera preguntarte, ¿hace cuánto tiempo no te pones a reflexionar en estos aspectos de tu vida? ¿Realmente estás viviendo? ¿Estás disfrutando tus momentos? ¿Estás haciendo algo importante? ¿Estás cultivando bien tus relaciones?

Mi Análisis Realista del día de hoy es: Tenemos una oportunidad de lograr cosas importantes, esas cosas importantes son formar parte del gran proyecto llamada vida, no la desperdicies, aprovéchala y marca diferencias.

Fuente: http://analisisrealista.com/la-importancia-de-buscar-un-camino-que-te-dirija-a-lo-importante/


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Por Marc Chernoff

En medio de los días malos y tiempos difíciles, es fácil mirar alrededor y ver a un montón de gente que parece estar yéndoles perfectamente bien. Pero te aseguro que no.

Todos estamos luchando nuestras propias peleas, un día a la vez. Y si pudiéramos ser lo suficientemente valientes como para abrirnos y hablar más a menudo, nos daríamos cuenta de que no estamos solos en esto de sentirnos perdidos y solos con nuestros problemas.

Muchos de nosotros estamos peleando una batalla similar ahora mismo. Intenta recordar esto. No importa lo embarazoso o patético que te sientas por tu situación, hay otros por ahí experimentando las mismas emociones. Cuando te oigas a ti mismo decir, “Estoy solo”, es sólo tu preocupada mente subconsciente tratando de venderte una mentira.

Siempre hay alguien que puede relacionarse contigo.

Siempre hay alguien que te entenderá.

Tal vez no puedas hablar con ellos inmediatamente, pero están ahí fuera.

Estoy ahí afuera.

La razón por la que escribí estas palabras es porque a menudo siento y pienso y lucho mucho como tú. Me preocupo por muchas de las cosas que te importan, solo que a mi manera. Y aunque algunas personas no nos entiendan, nosotros nos entendemos.

¡Definitivamente no estás sólo!

¡No estamos solos!

Y para asegurarte más de esto, permíteme contarte una breve historia sobre una mujer fuerte y hermosa que conozco que recientemente se ha sentido sola también…

Lo que más desea

Se da cuenta de la gente sentada en un pequeño bar de deportes al otro lado de la calle. Están animados y charlando. Parecen tan vivos. Ella quiere cruzar la calle y unirse a estas personas sólo para conectarse con ellos; para ser parte de algo. Pero una voz sutil que viene desde dentro, que le susurra desde las heridas abiertas de su corazón, la retiene de hacerlo. Así que sigue caminando. Sola.

Camina hasta el final del centro de la ciudad donde ve un camino de tierra que conduce hacia una colina cubierta de hierbas. La colina, ella sabe, pasa por un santuario espiritual. Pero no es el santuario lo que ella quiere visitar esta noche; no aún de todos modos. Es una noche de sábado cálida y ventosa, y quiere encontrar un lugar al aire libre con suficiente luz para poder sentarse y leer el libro que está agarrando en su mano derecha.

Pero leer no es lo que ella realmente quiere. No en el fondo. Lo que ella realmente quiere es que alguien (cualquiera) la toque en el hombro y la invite a su mundo. Para que le haga preguntas y cuente sus historias. Que estén interesados. Que la entiendan. Que se rían con ella. Que quieran que sea parte de sus vidas.

Pero ni siquiera es esta conexión con alguien nuevo lo que ella más quiere. Al menos no en el fondo. En el fondo, en el núcleo de su alma, incluso las conexiones fugaces con otros parecen interferir con lo que ella más desea. Lo cual es saber que ella no está sola en el mundo. Que ella realmente pertenece. Y que lo que sea por la que fue puesta aquí para hacer, con el tiempo, será hecho y compartido con otros que la quieran profundamente.

Un pasado insostenible

Esta joven dejó un segmento sustancial de su vida detrás para estar en esta pequeña ciudad esta noche. Hace unos meses, estaba comprometida con un joven empresario, manejando una empresa en rápido crecimiento, trabajando largos y duros días y disfrutando de los frutos de su trabajo junto con una comunidad de amistades cada vez más profunda en Manhattan.

En un período de unos pocos meses, su novio y ella se separaron y decidieron que era más fácil cerrar la empresa y dividir los restos monetarios en lugar de intentar la co-propiedad. Cuando comenzaron el proceso de cerrar la empresa, se dio cuenta de que la mayoría de las amistades aparentemente profundas que había hecho en Manhattan estaban directamente relacionadas con sus viejos asuntos de negocios o con su socialite-de-negocios de un ex novio.

Aunque esta joven no esperaba conscientemente una serie tan rápida y trágica de acontecimientos, tampoco fue totalmente inesperado. Subconscientemente, supo que había creado una vida para ella que era insostenible. Era una vida que giraba en torno a su estatus social en el que todas sus relaciones traían consigo un conjunto de expectativas cada vez mayores. Esta vida no le dejó tiempo para su crecimiento espiritual, conexión profunda ni el amor.

Sin embargo, esta joven está atraída por la espiritualidad, la conexión y el amor. Ella ha sido atraída por las tres toda su vida. Y lo único que la alejó de este estilo de vida insostenible fue la descuidada creencia de que si hacía ciertas cosas y actuaba de ciertas maneras sería digna a los ojos de los demás. Que su condición social le conseguiría una admiración duradera por parte de estas personas. Y que ella así nunca se sentiría sola.

Ahora se da cuenta de lo equivocada que estaba.

El santuario

La joven camina por una empinada calle pavimentada en las afueras del centro de la ciudad. Siente la quemadura en los músculos de sus pantorrillas mientras avanza y avanza. El camino está, en principio, lleno de pintorescas tiendas boutique y jóvenes parejas y amigos, pero a medida que avanza dan paso a pequeños hogares tipo cabañas y niños jugando con linternas en la calle. Ella sigue marchando más y más hasta llegar a un claro donde hay un pequeño parque público.

En este parque, un grupo de adolescentes están acurrucados alrededor de dos guitarristas que están rasgueando y cantando una melodía acústica. “¿Es una canción popular?”, Piensa para sí misma. No está segura porque últimamente no ha tenido tiempo de escuchar música. Ella quiere unirse al grupo. Quiere decirles a los guitarristas que su música es increíble. Pero vacila. No puede encontrar el valor para caminar hacia ellos.

En lugar de eso, se sienta en un banco del parque a unos cientos metros de distancia. El banco muestra el paisaje urbano de abajo. Ella mira fijamente en la distancia y ve el cielo nocturno durante varios minutos, pensando y respirando. Y comienza a sonreír, porque puede ver el santuario espiritual. Está oscuro afuera, pero el santuario brilla intensamente. Puede verlo claramente. Puede sentir su calor alrededor de ella. Y aunque sabe que el santuario ha existido por una eternidad, su corazón le dice algo que esboza una sonrisa en sus mejillas: “Este santuario es todo tuyo esta noche.”

No en el sentido de que ella lo posee. Ni en el sentido de que no es también un santuario para millones de otras personas de todo el mundo. Sino más bien en el sentido de que pertenece a todos nosotros como parte de nuestra herencia, diseñada exclusivamente para cada ser humano y nuestras necesidades y creencias únicas. Es un refugio tranquilo que, cuando elegimos prestar atención, existe en nuestro alrededor y dentro de nosotros. Podemos escapar a ella en cualquier momento. Es un lugar donde podemos morar con los buenos espíritus y los ángeles guardianes que nos aman incondicionalmente y nos guían incluso cuando nos sentimos perdidos y solos.

Especialmente cuando nos sentimos perdidos y solos.

Espero que el cuento anterior te haga sentir menos solo. Espero que te dé esperanzas.

Fuente: https://escuelapararicos.net/cuando-te-sientes-perdido-solo-tus-problemas/


 
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Por David Torné

No es la definición canónica pero expone bien cuál es el problema. Enfocarse sobre un asunto cuando aún no es el momento de hacernos en cargo. El dispendio de energía y atención que supone te condiciona de forma negativa cuando te ocupas (de verdad) de tus asuntos actuales. Los que de verdad deben ocuparte plenamente.

Hay técnicas para gestionar y controlar las incidencias que se nos presentan pero no es tan fácil gestionar las emociones negativas que generan, sobre todo cuando llevas conviviendo con ellas toda la vida.

Demos un vistazo a cómo un sistema de efectividad personal, los hábitos y la atención plena te pueden ayudar disminuir significativamente su fricción.

Disponer de un sistema

El sistema es una parte del rompecabezas. Un sistema de eficacia personal que funcione te permite saber a qué atenerte en cada momento. Generas confianza y esta mata las preocupaciones que tienen como fuente el “¿Me acordaré? ¿Sabré que tengo que hacer?” De ahí la importancia de las revisiones al sistema Getting Things Done (GTD).

Es importante disponer de unas pautas para saber qué hacer en cada situación. Disponer de una lista de tareas o un conjunto de listas no es suficiente, se necesitan hábitos. GTD integra algunos muy importantes (Recopilar, procesar, organizar, revisar, hacer) pero es necesario  un cambio de actitud.

Dejar de lado la preocupación implica dejar de lado la actitud reactiva y pasar a un modo proactivo. Anticipar los problemas con días o semanas de margen ayuda a mantener el control del día a día, alejando frustración y estrés.

Desapegarse de la emoción

Creía que implantando un sistema de productividad personal, con una infraestructura y pautas para apoyarme al afrontar las situaciones comunes del día a día era suficiente para evitar el estrés y la preocupación pero me faltaba algo más.

Tengo mis cosas buenas y malas. Siempre he sido una persona caótica que se dejaba arrastrar por cada frente abierto. Un apagafuegos. Implantar el mis sistema de eficacia personal y empezar a escribir en el blog para ordenar ideas sobre el proceso me hizo dar un gran giro pero seguía con ese poso dejado por años de reactividad.

Desde lo intelectual entendía los concepto de capturar, procesar o revisar para mantener bajo control mis asuntos. Me daba una quietud racional pero continuaba con intranquilidad – incluso ansiedad- en el plano emocional.

La intranquilidad vista como un ruido estático siempre presente en mi forma de actuar, comiéndose mi energía, mi atención y haciéndome dudar de las decisiones que tomaba.

Decisiones ordinarias tomadas para dar respuesta a situaciones cotidianas como cuando responder una petición, si había revisado todos los temas pendientes al final del día… Una presión menor pero persistente que me agota e iba descargando mi batería  cada vez más rápido.

Si en su día GTD actuó como un personal game changer el otro gran giro fue la práctica de la meditación.

Del mismo modo que GTD me aleja de la reactividad en la acción, el mindfulness me aleja de la reactividad en la emoción.

Se trata de meditar para educar mi mente, calmando el torrente de pensamiento que generó y crear la capacidad para desapegarme de las preocupaciones ordinarias (trabajos pendientes, conflictos, pensamientos ..).

Tienes que saber separarte para ver su importancia real. Puedes hacerlo de forma racional, a través de tu sistema, pero si se trata de algo con carga emocional no saldrá de tu cabeza con tanta facilidad.

Cómo llevarlo a la práctica

Educar la mente e implantar un sistema para ordenar tu actividad. Pensar en grande pero actuar en pequeño. ¿Qué acciones concretas te pueden ayudar a que tus preocupaciones dejen de generar la ansiedad o el estrés que te generan? Aquí tienes las más destacables:

  1. Establecer el mecanismo de captura y procesado diario. Repetido en el blog hasta la saciedad pero fundamental. Dar al asunto que te preocupa una salida, canalizándose hacia algún lugar donde sabes que será atendido, no en este momento pero si al final del día cuando dejes a cero tus bandejas de entrada. Preguntar y responder “¿Puedo esperar al final del día para saber que tengo que hacer con esto?” es el primer paso de mejora.
  2. Revisión diaria y semanal para anticipar y no olvidar nada. Deja de lado notificaciones y recordatorios, sólo aumentan tu nivel de ansiedad. Revisa tus listas de acciones y la agenda cada día para saber que tienes que hacer mañana. Al terminar la semana vuelve a revisar la agenda a 4 semanas vista para saber qué asuntos se te vienen encima y prepararte.
  3. Hacer esperar a la gente. Con unas palabras amables explica que te anotas su petición y que el atenderás cuando acabes el trabajo que tienes entre manos. Con eso basta. Enviar a tu bandeja de entrada y procesa ello. Si es un mail plantéate si debes responderlo hoy o mañana o si puedes esperar algunos días. Tú marcas tu pauta de respuestas no los demás.
  4. Dedicarte exclusivamente a HACER. Créate tus propias sesiones para realizar tus acciones y proyectos, sin interrupciones, totalmente aislado. Te sacas trabajo de encima pero sobre todo te cierras asuntos ganando confianza en ti mismo y en tu capacidad de resolución.
  5. Establecer una hora de desconexión. A partir de las 20:00 me desconecto de todo, del trabajo, del teléfono, de la red y me dedico a otras cosas. El agotamiento se acumula y te va quemando por dentro, lo que a su vez potencia emociones negativas y preocupaciones.
  6. Dedica un tiempo diario para no hacer nada. Lo digo en serio, aprende a meditar, 10,15, 20 minutos al día fijando la atención en tu respiración te harán dar cuenta de cómo te enganchas a tus pensamientos y separando pensamiento / reacción para que la respuesta no sea automática.
  7. Diversificar energía en las diferentes áreas de responsabilidad. Equilibrar los diferentes aspectos de tu vida para procurar que los problemas no se sobredimensionen por el exceso de peso en un área de tu vida. Si lo más importante es el trabajo, ¿qué pasa cuando tienes un problema laboral? Es imposible dejarlo atrás cuando te vas a casa.
  8. Compártelas. Habla con tu entorno, exprésalas en voz alta. No se trata de fastidiar a la gente sino de sacarlo fuera sin la intención de obtener una respuesta. Ayuda a descomprimir, a aliviar la preocupación.

No te estoy diciendo que implantes GTD, quizás no sea para ti – aunque te recomiendo intentarlo – te hablo de aplicar cada uno de estos puntos de la lista para rebajar el nivel de presión que las interrupciones, imprevistos y otras incidencias te provocan.

La preocupación es buena como aviso. Cuando la utilizamos para darnos cuenta de un posible problema y el registramos para ocuparse de él más tarde. Debemos crear las bases para que preocupación no se transforme a intranquilidad y estrés.

Fuente: http://blog.davidtorne.com/es/2017/01/como-acabar-con-las-preocupaciones-innecesarias/


 
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Por Aida Baida Gil

Hay muchas veces en las que te propones hacer algún tipo de cambio, ya sea relativamente pequeño o de mayor impacto y al final acabas posponiéndolo o abandonando al poco de empezar. Quizá te hayas propuesto cambiar algunos hábitos para estar más sana, o un cambio de carrera más o menos drástico y, al final, no te has atrevido a dar el paso o has renunciado antes de lo que pensabas. En ese caso, te será útil identificar tres errores que solemos cometer cuando queremos empezar algo que supone un cambio importante, ya sea profesional o personal.

1. Buscar validación en los sitios equivocados.

O, mejor dicho, en las personas equivocadas. Cuando vas a empezar algo nuevo es normal tender a  buscar validación entre los que nos rodean. A veces como ese pequeño empujón que nos falta, a veces solo para corroborar que tendremos apoyo. Lo ideal sería ser lo suficientemente independiente y fuerte como para no necesitar ningún tipo de validación externa. Pero es difícil, así que si no te queda más remedio y quieres recurrir a ella, mira bien dónde vas a buscarla, a quién vas a recurrir. Volvemos a lo que comento siempre, procura rodearte de gente positiva que te apoye. ¿Para qué vas a buscar validación en alguien que sabes de antemano que te va a poner pegas o va a criticar lo que quieres hacer? Hay veces en las que es mejor comentarle tus planes solo a aquellas personas que sabes que te van a escuchar y no necesariamente a darte la razón, pero sí a ayudarte de manera constructiva. O bien no comentar tus planes hasta que no estés convencida de que nadie te va a hacer cambiar de opinión porque estás segura de lo que quieres.

2. Negar tus barreras y juzgarte a ti misma.

Todas tenemos una serie de barreras que suponen un obstáculo para nuestros planes, y lo que solemos hacer al respecto es criticarnos duramente por ello e intentar aguantarnos y seguir adelante; cuando lo más fácil sería ir por otro camino que no tenga esa barrera. Un ejemplo perfecto podría ser mi aversión a los gimnasios. Durante mucho tiempo asumí que para estar en forma tenía que apuntarme a un gimnasio. Daba igual que no me gustaran, eso eran excusas, lo que pasaba es que era una vaga. ¿Qué es lo que estaba haciendo aquí? Primero juzgarme a mi misma. ¿De verdad soy una vaga por no querer ir a un gimnasio? No tiene por qué, no hay nada malo en preferir otras cosas. Y por otro lado, negar mis barreras. Para mi el tema gimnasio es una gran barrera, no me gustan, no disfruto y punto. El avance se produjo cuando acepte eso y busque otras alternativas, que las hay.

En tu caso puede ser otra cosa que estás intentando negar o justificar, y te juzgas porque no debería ser así; pero es que es así y no pasa nada. Acéptalo y busca otra alternativa. Hay que acabar con el mito de que para conseguir las cosas hay que sufrir. Quizá para algunas cosas sí, pero lo que está claro es que cuando haces algo de una forma que te gusta, eres más consistente y tienes mejores resultados. Evita luchar contigo misma u obligarte a aguantar ciertas cosas. Bastante duro es de por sí empezar algo nuevo. Así que piensa, ¿qué barreras puedes evitar para que te resulte más fácil hacer ese cambio que buscas?

3. Empeñarte en no hacer nada hasta que lo tengas todo controlado y seguro al 100%.

Está claro que es importante saber dónde te metes, estar informada y preparada. Pero muchas personas utilizan esto como excusa para estar formándose continuamente o para quedarse paradas esperando a que pase algo que les asegure que todo va a salir bien. Si quieres que las cosas pasen tienes que ponerte en marcha. Lo bonito de ponerse en marcha no es sólo la motivación que sientes, el aumento de autoestima y los resultados que obtienes; sino que abres las puertas a nuevas oportunidades y personas que no habías ni considerado. Esa es la mejor parte, que cuando empiezas el trayecto, en realidad no sabes adónde te va a llevar el camino ni a quién te encontrarás en él…

Hay muchas cosas que pueden influir en la decisión de ponerte en marcha y en si abandonas o no, estos tres errores son algo a tener muy en cuenta a partir de ahora. ¿Con cuál te identificas?

Fuente: https://www.gestiopolis.com/3-errores-impiden-cambios-personales/


 
Anyone in the world


Por Thibaut Meurisse

“Las personas exitosas hacen mejores preguntas, y como resultado, obtienen mejores respuestas.” – Tony Robbins

¿Te preguntas a menudo cosas como: “Por qué siempre me pasa esto a mí” o “Por qué siempre me sale todo mal” o “Por qué me hizo eso”? Ahora, de verdad ¿Esperas obtener alguna respuesta empoderadora de este tipo de preguntas?

Las preguntas son muy poderosas y pueden tener un tremendo impacto en tu vida, pero como la mayoría de cosas poderosas, pueden dañarte tanto como ayudarte. Sólo cuando las usas con prudencia, puede, la pregunta correcta en el momento adecuado, tener el poder de cambiar totalmente tu perspectiva y literalmente, transformar tu vida.

Permíteme compartir contigo 12 poderosas preguntas que te mantendrán en el camino hacia el éxito en la vida. Te recomiendo ser totalmente honesto contigo mismo cuando contestes estás preguntas.

Tómate tu tiempo, ¡No te arrepentirás!

Sobre el Propósito en la vida

Si tuvieras todo el tiempo y dinero en el mundo ¿Qué harías?

Esta es una gran pregunta para ayudarte a articular lo que realmente te importa, y descubrir cuál es tu verdadero propósito en la vida. ¿Qué trabajo harías si tuvieras tiempo y recursos ilimitados?

¿Qué amo tanto que gastaría mi dinero tan duramente ganado para poder hacerlo?

A menudo, donde gastas tu tiempo y dinero son pistas para ayudarte a descubrir tu propósito en la vida. ¿Hay algo en tu vida ahora mismo que disfrutes hacer tanto que estás pagando/pagaría por hacerlo, y que al mismo tiempo podría ser de valor para los demás?

¿Cómo puedo hacer que me paguen por hacer lo que amo hacer?

Definitivamente quieres hacerte esta pregunta, como Confucio nos recuerda “Elige un trabajo que ames, y jamás tendrás que trabajar ni un día en tu vida.” Piénsalo bien y busca una manera de conseguir que te paguen por hacer lo que te apasiona! Vale la pena el esfuerzo.

Sobre la Felicidad

¿Soy realmente feliz?

En el fondo siempre sabes si eres feliz o no. Si dudas al responder esta pregunta, tal vez no eres tan feliz como te gustaría ser.

¿Cuál es la cosa #1 que puedo empezar ahora que tendría el mayor impacto en mi felicidad?

Identifica una cosa que puedas hacer para aumentar tu felicidad, y hazla ahora.

Si muriera hoy, ¿De qué cosa me lamentaría?

A menudo perdemos de vista lo que realmente importa en la vida hasta que un trágico suceso nos trae de vuelta a la realidad. No tienes que (y por favor no lo hagas) esperar a que un evento te recuerde qué es lo más importante en la vida. Tómate tu tiempo y visualízate a ti mismo en tu lecho de muerte o en tu propio funeral. Emociónate y visualiza esta escena hasta en el más mínimo detalle! Vernos morir es la mejor manera de asegurarnos de disfrutar el presente y vivir una vida sin remordimientos.

Sobre el Éxito

¿Qué significa realmente el éxito para mí? Si tuviera que escribir una frase para describir el éxito ¿Qué escribiría?

Es fácil tomar la definición de éxito de tu familia, amigos o medios de comunicación. No lo hagas. No estás aquí en la tierra (en esta vida) para vivir según las expectativas de los demás. Es TU trabajo definir qué significa realmente el éxito para ti!

Para mí, el éxito es…

Sobre las Metas

¿Qué haría si estuviera garantizado tener éxito no importa lo que hiciera? ¿Qué acciones tomaría para alcanzar mi sueño?

Esta pregunta es muy enriquecedora, ya que te ayudará a ir más allá de tu “realidad” que te dicta actualmente qué es posible o qué no es posible. Recuerda que tus creencias no son más que tus interpretaciones subjetivas de la realidad, no la realidad misma. Es hora de sacudirte tus creencias limitadoras y crear una realidad más empoderadora!

Si sigo haciendo lo que hice hoy, ¿Voy a lograr mis metas?

Cualquier meta sin excepción e independientemente de su tamaño no es más que una sucesión de pequeños pasos dados todos los días. Si no estás dando esos pasos hoy, siempre asume que no vas a darlos mañana tampoco. Hazte esta pregunta diariamente y lograrás tus metas.

¿Mi meta está mejorando mi realidad actual?

Tus metas deben excitarte ahora mismo y mejorar tu realidad actual. No esperes descubrir la felicidad cuando logres alcanzarlas. No sucederá, esa sensación de placer terminará mucho más rápido de lo que imaginas. Así pues, ¿están tus metas inspirándote a saltar de la cama cada mañana? Si no es así, cámbialas! Si las metas inspiradoras anteriores dejaron de inspirarte, deséchalas también.

¿Cómo podría lograr mi meta actual si tuviera sólo 6 meses? ¿3 meses? ¿1 mes? ¿1 semana?

Es una pregunta que me gusta hacerme regularmente. Es una fantástica manera de evaluar si estás tomando suficientes acciones para lograr tu meta específica. Además, aumentará tu eficiencia. Si no tienes cuidado puedes perderte en nimiedades que no te llevarán a tu destino. Esta pregunta te llevará a tomar acción masivamente y te pondrá de nuevo en marcha.

Sobre la Productividad

Cada vez que hagas algo, pregúntate:

¿Es realmente esto lo que debería estar haciendo en este momento, o hay algo más que podría estar haciendo que tendría más impacto en mi trabajo?

Es muy fácil perder el tiempo haciendo cosas innecesarias (o posponiéndolas) con hacer tareas que no son esenciales. Asegúrate de comprobar a menudo si lo que estás haciendo ahora es realmente lo que deberías hacer. Cuando se trata de postergación, se consciente de que tu mente puede ser muy creativa.

Ten esta lista de preguntas a mano en tu mesa de noche y mírala a menudo. De esta manera, cuando realmente llegue la hora de tu último aliento, las lágrimas que corran por tu rostro serán lágrimas de satisfacción y gratificación en lugar de lamentos.

Fuente: https://escuelapararicos.net/12-poderosas-preguntas-que-te-ayudaran-a-vivir-la-vida-en-tus-propios-terminos


 
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by Manuel Aviles Perez - Saturday, 14 April 2018, 12:11 PM
Anyone in the world


Por Merce Roura

Algún día descubriremos la forma de curarlo todo… Tras mucho investigar y dar vueltas…  Después de soportar grandes conflictos y pelearnos por patentes y fórmulas…Después de perder la mayor parte del tiempo y del camino discutiendo quién se cuelga la medalla… Y ese día nos quedaremos perplejos al darnos cuenta de que el antídoto para nuestros males y dolores ha estado ahí siempre, ante nuestros ojos, y hemos sido incapaces de verlo.

Por nuestra manía de no ver lo obvio y despreciar lo sencillo. Por el hábito de no valorar lo pequeño y dar por hecho que todo es nuestro sin agradecerlo.

Por nuestra insistencia en no comunicarnos y ahorrar palabras y eludir emociones, dejarlas encerradas en la memoria y sacarlas solo para retorcernos de dolor y angustia. En nuestro afán por no demostrar y negar, por prohibir y callar, por reprimir cualquier gesto que parece que nos haga débiles, por el terror inconfesable que tenemos a sentirnos vulnerables… Cuando en realidad nos hace humanos, elásticos, asequibles… Nos convierte en seres amables capaces de sentir y decidir desde el corazón. Porque cada vez que demostramos lo que sentimos, somos más fuertes e inquebrantables.

Cuando nos digan que la vacuna contra nuestras penalidades eran las palabras que no hemos dicho y las lágrimas que no hemos llorado… Cuando nos muestren lo mucho que calma y cura un abrazo y un decir “lo siento” y admitir errores y aprender de ellos. Lo mucho que descarga una charla entre amigos y la placidez que se siente dejando de controlar al mundo para que no te arañe. Cuando nos cuenten que la medicina que necesitábamos era perdonar y perdonarnos…

Cuando nos digan que cada vez que pisoteábamos a otros era como si nos lo hiciéramos a nosotros mismos porque estamos fabricados de la misma substancia y todo lo que afecta a unos afecta a otros…

Cuando nos cuenten que cada injusticia que hemos cometido se nos ha enquistado en una parte del cuerpo y nos quema por dentro como si fuera propia, que algunos la llevan cargada en la espalda y les pesa y otros la acumulan en el pecho y les acelera el corazón… Cuando sepamos que mirar a otro lado no borra lo que pasa, sino que lo hace más terrible…

Cuando admitamos que  sólo nos hacía falta un poco de empatía y compasión para con otros y con nosotros mismos, que sólo necesitábamos escuchar y no pasar de largo ante el dolor ajeno. Cuando seamos capaces de decirnos a nosotros mismos que tenemos tanto miedo que a veces huimos y otras atacamos para poder soportar la angustia que nos supone sentir y no controlar lo que sentimos…

Cuando advirtamos que nos cubrimos de excusas para no hacer y luego nos dedicamos a culparnos y culpar a otros de nuestras “no decisiones” y del dolor que soportamos por ser incapaces de asumir responsabilidades…

Cuando sepamos que lo único que debíamos hacer era respetarnos y amarnos. Aceptarnos  y aceptar a los demás tal y como son.

Ayudarnos a superar las cuestas más duras para ser más grandes…

Hacer el camino acompañados y contemplar cada detalle como si fuera único, como si fuera aún más efímero, como si fuera mágico.

Cuando descubramos que sólo hacía falta dar las gracias por todo lo que tenemos y soñar con cambiar lo que no era justo…

Cuando nos demos cuenta de que el remedio estaba dentro de cada uno de nosotros y sólo necesitábamos creérnoslo y compartirlo… Confiar que sabríamos cómo hacerlo si éramos sinceros y humildes, si lo deseábamos tanto que no nos conformaríamos con menos y obraríamos milagros.

Algún día descubriremos que lo grande subyace en lo pequeño.

Que lo más difícil vive en lo sencillo, en lo básico.

Que la felicidad es salud y la salud es felicidad.

Que la belleza es el amor que damos.

Que, a veces, lo que más importa desaparece cuando dejas de apreciarlo y hay que cazarlo al vuelo.

Que la respuesta está en nosotros. Ha estado siempre esperando a ser rescatada de entre la maraña de egos y miedos absurdos.

Algún día descubriremos que sólo debíamos fluir y hemos pasado siglos contenidos, estancados, asustados, avergonzados de ser nosotros mismos… Que lo sencillo era la respuesta…

Algún día sabremos que el antídoto eran las palabras y que hemos pasado mil años sin aprender a usarlas…

Algún día… Quizás no está lejano.

Fuente: https://mercerou.wordpress.com/2016/05/20/el-antidoto/


 
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by Manuel Aviles Perez - Thursday, 12 April 2018, 9:10 AM
Anyone in the world


Por Mercedes Mata

Una vida próspera no significa tener mucho dinero. El dinero es muy importante pero como bien sabes una vida sana va más allá del mero hecho de tener dinero.

Si la actitud de tu conciencia es limitada, así será tu experiencia de vida: limitada

Una vida próspera es aquella que goza de buena salud, aquella que goza de buenas amistades, aquella que desempeña el trabajo que le gusta, aquella que tiene dinero, aquella que hace las cosas que le gustan, aquella que tiene un hogar acogedor donde se siente feliz y cómoda…

Una vida próspera es aquella que goza y vive el AMOR, en su mayor expresión.

Y tener una vida así es posible.

Una vida próspera es el conjunto armonioso que forman todos los aspectos de tu vida. No tienes que elegir una parte para desechar otra, tú por derecho divino mereces que todas las áreas sean prósperas.

Todo esto te puede sonar descabellado sin embargo te digo que es posible si tu lo quieres, y puedes decir sí, sí yo lo quiero pero…

Entonces comienza una larga lista de peros… pero es que eso es imposible, eso es muy complicado, pero es que pensar así es de gente loca, pero, pero, pero…

Evidentemente con esa actitud seguirás envuelto en la telaraña mundana y solo tendrás breves minutos de dicha.

La actitud con la que enfrentes cada situación en tu vida es clave fundamental para conseguir los mejores resultados.

Si por ejemplo te apuntas a un taller de autoestima porque quieres conseguir ser una persona asertiva, y asistes a ese programa con una actitud negativa pensando: lo voy a hacer pero no va a servirme de nada porque yo por mucho que lo intente no puedo decir no… Esto seguro que me deja igual que estaba…

De entrada ya estás minando esa vivencia, estás diseñando lo que vas a experimentar en ese taller.

Sin embargo, si llegas al taller con una actitud de gratitud por la oportunidad que se te ofrece, con una actitud abierta y positiva que te permite abrir tu mente y tu corazón, el resultado de haber asistido a ese encuentro será insospechadamente bueno.

Si vas a una entrevista de trabajo y tu actitud es que será imposible que te den el puesto porque hay miles de personas mejores que tú, seguramente eso será lo que ocurra.

Si quieres mejorar tu concentración pero cada vez que haces ejercicios estás pensando que nunca lo conseguirás, pues esa será tu verdad.

Con estás actitudes negativas lo único que consigues es mantenerte en el sufrimiento, por tanto si quieres cambiar tus experiencias de vida, comienza por cambiar tu actitud interna:

¿Cómo son tus conversaciones internas?
¿Cómo son tus pensamientos ante nuevas oportunidades?
¿Sabes mirarte a ti mismo en tercera persona?

Para cambiar tu actitud interna desgastante por una actitud potenciadora, comienza por convertirte en el testigo de tu propia vida: OBSERVATE, sin juzgarte ni criticarte, sencillamente aprende de ti mismo a través de la observación.

Te recuerdo que es importante que en vez de criticarte, tengas una actitud de agradecimiento y ser paciente con tu propio proceso. Procura cultivar un estado de ánimo sonriente, positivo y gozoso, cuando haces esto aún los momentos más tristes, la desesperación y la frustración pueden ser experiencias que te hagan sentir alegría por el aprendizaje que te brindan.

Cuando vayas a comenzar algo nuevo párate un momento y mira tu actitud, si está apegada a tu antigua manera de comportarte, haz el compromiso de cambiarla hacia el polo positivo para así recibir lo mejor en todas las áreas de tu vida.

En cuanto a la prosperidad, recuerda: ser una persona prospera es tener todas las áreas de tu vida en armonía. Ten una actitud de agradecimiento y abre tu mente a todas las posibilidades y da la bienvenida a la prosperidad.

¡Te deseo un feliz viaje!

Fuente: http://escuelapararicos.net/la-actitud-clave-fundamental-para-dar-la-bienvenida-a-la-prosperidad/


[ Modified: Thursday, 12 April 2018, 9:10 AM ]
 
Anyone in the world


Por Jorge A. Magallanes

Todas las personas buscamos lo mejor para nuestras vidas, de una u otra manera vivimos con la idea de que lo que estamos haciendo es lo que necesitamos para estar bien

Queremos disfrutar de todas las cosas, estar bien con nuestros amigos, parejas, compañeros de trabajo; además queremos poder acceder a lo que nos gusta, sin nos gusta salir, viajar, comer o ir de compras, queremos poder hacerlo sin estar pensando en si nos lo podemos permitir o no.

Esto esta bien, pero que ocurre cuando no nos sentimos a gusto con lo que tenemos, con lo que estamos viviendo, en estos momentos más que nuca debemos ser conscientes de que solo existe una manera de cambiar esto y es decidiendo actuar.

Trabajar por un cambio, estar conscientes de que el cambio para nuestra vida no es algo que ocurrirá desde afuera, si cambian mis compañeros, mi jefe, si el país esta mejor, si mi pareja es de otra forma, no, el cambio que buscamos tiene que nacer de nosotros, desde dentro hacia afuera.

En este post quiero hablarte de los procesos de cambio, de la necesidad de ellos, ya que no existe personas en este mundo que no tenga que lidiar con los cambios

La vida es cambio constante, nada permanece como esta, lo que hoy es correcto, mañana puede ser que no lo sea, lo que hoy nos gusta puede que mañana ya no; ahora bien esto solo es motivo de angustia si pensamos que los cambios no nos permiten ser felices, la realidad es todo lo contrario, solo si abrazas los cambios podrás ver la felicidad que nace en tu vida, la alegría, la abundancia en todos los sentidos.

Renovarse es vivir, lo que no cambia, muere; estoy seguro que has escuchado alguna vez en tu vida alguna de estas frases, sin embargo la parte más difícil e importante del cambio es que un cambio implica dejar ir lo viejo para dar espacio a lo nuevo.

Si no nos sentimos a gusto con lo que hacemos, en nuestros trabajos, con nuestras parejas, con nuestros amigos o con lo que estamos consiguiendo en la vida, quiere decir que necesitamos un cambio, pero este cambio implica dejar de hacer ciertas cosas, las cuales son las que te están colocando en el estado actual en el que estás.

Si quieres un cambio debes dejar lo que haces que produce tu sensación de incomodidad y empezar a moverte hacia nuevos lugares, nuevas acciones que te lleven a donde ahora has decidido que quieres estar en el futuro.

¿Por qué en el futuro?

Si bien el tiempo es una ilusión, solo el presente existe, donde estás hoy es fruto de lo que hiciste en el pasado, de lo que pensaste, de las decisiones que tomaste, de lo que no hiciste también frenada por miedos o dudas, etc.

El lugar a donde quieres dirigir tu vida es creado por lo que estés haciendo ahora mismo, ya que en el presente es el único momento donde tu tienes el poder y la responsabilidad para actuar y la única manera de saber lo que tienes que hacer es primero determinar lo que quieres para tu vida, y luego de definida la dirección comenzar a trabajar por ello.

Tanto si quieres ser un músico, un pintor, saber idiomas, es hoy cuando debes empezar a trabajar por eso que ya viste en tu mente, la imaginación juega un papel fundamental en tu vida, pues es en tu imaginación donde veras el lugar al que te diriges, puedo asegurarte que el lugar o el estado en el que hoy estas ya lo has visto antes en tu mente en el pasado y es por ello también que hoy estas así.

Ahora bien, volvemos a la parte mas importante del post y es que tienes que aprender a soltar lo viejo, de otra manera no podrás agarrar lo nuevo, no tendrás espacio en tu vida por mas que lo intentes, creo que como seres humanos tenemos la obligación de buscar lo que queremos, lo que necesitamos. Y más importante aun, creo también y estoy seguro de que cada persona tiene en si el potencial para hacer de su vida aquello que imagine.

Imagina a donde quieres ir primero y comienza a trabajar luego para llegar allí, estamos en un mundo material, nada se logra sin movimiento, la imaginación es una excelente herramienta para poder ver hacia donde nos dirigimos, pero la acción es el vehículo que nos llevara hasta ese lugar.

Recuerda siempre esto, soltar las cosas es salud, las ideas, las aparente ofensas, las cosas materiales que muchas veces nos perjudican y no nos dejan avanzar, etc. No quiero decir que algo no sea necesario, todo es necesario en su debido tiempo o momento, la vida evoluciona junto con nosotros, no de forma separada, por lo tanto si te aferras a lo viejo estas yendo en contra de tu propia naturaleza, y esto no puede terminar bien, lo sabes.

Como siempre te comento existe infinidad de información que pueden ayudarte a vivir mejor, a tomar mejores decisiones, la vida es posibilidad, y dentro de esto está todo lo que imagines y más, puedo recomendarte material para ello.

Cuando debamos dejar este mundo solo tendrán valor los momentos que realmente disfrutamos, el tiempo es limitado, no lo perdamos en tonterías ya que podemos trabajar en nosotros y elegir la vida que queremos llevar, jamás te voy a decir que es fácil, si te voy a decir que vale la pena por un lado y por otro estarás viviendo la vida que te mereces.

Fuente: https://escuelapararicos.net/quieres-lo-nuevo-tienes-dejar-ir-lo-viejo/