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Resiliencia: Cómo mantenerte enfocado

de Manuel Aviles Perez -

Por Andrés Cuevas Mesa

La mayoría de nosotros preferimos permanecer seguros y confortables en el contexto y escenario que conocemos. No alentamos el desafío de nuestros límites, convenciones y creencias hacia un futuro que dibuje de manera certera nuestros sueños contenidos en nuestra mente.

Palabras como sacrificio, esfuerzo, persistencia y disciplina no forman parte del argot o vocabulario que estas personas utilizan en su ritual diario. Las califican de sobrehumanas, excesivamente severas o propias de aquellos que adquieren compromisos inamovibles. Algunos deciden tirarse a la piscina para experimentar de manera parcial lo que significa ser disciplinado y sacrificado, pero al primer embate, obstáculo o dificultad desisten de su empeño de conseguir su sueño, para vivir como decía el gran pensador y escritor estadounidense Thoreau: “vidas de tranquila desesperación”.

¿Acaso has venido a este mundo para vivir y lidiar con una vida mediocre que no demuestre tu verdadera capacidad y fuerza? La respuesta es rotunda: ¡Claro que no!

Para aspirar a desarrollar al máximo tus capacidades y habilidades innatas de manera satisfactoria, se requiere trabajar a conciencia en una habilidad emocional intangible en términos de beneficios y potencial: La resiliencia.

Pero; ¿Qué es la resiliencia y cuáles son sus connotaciones básicas? ¿Cómo lograr incorporar esta habilidad a tu arsenal de capacidades propias con la mayor efectividad? La resiliencia es la capacidad o habilidad que tiene una persona o un grupo de ellas para afrontar, desafiar y superar la adversidad, para seguir proyectando su futuro y sus sueños de manera positiva. En cierto sentido, la resiliencia es ineludible para todo aquel que se precie a conseguir un éxito sostenido en el tiempo, sea cual sea su campo o área de actuación.

Hago hincapié en el concepto ineludible, ya que no existe un atajo hacia el éxito que deseas conseguir, sencillamente no lo hay. Y todo esto tiene una razón de ser que he ido descubriendo con el tiempo; cuanto más tiempo dedicas a algo, más valor le asignas a ello. Y cuanto más valor le asignas, más esfuerzo y sacrificio realizas por conseguir que tu área de desempeño sea mejor. Y es aquí cuando el resultado que consigues te brinda extrema satisfacción y gozo. No es lo mismo que te regalen un Ferrari, ha obtenerlo con tu propio esfuerzo dedicado. Así es la vida en este respecto.

La persona que aplica de manera decidida la resiliencia, sabe que tendrá momentos en los que parezca que su perspectiva y trabajo se tambaleen por completo, sin embargo, sabe que siempre existe un camino, solución o mecanismo de pensamiento creativo que vuelva a enderezar su rumbo para alcanzar la excelencia en su desempeño. Afrontan la adversidad como un proceso natural dentro del crecimiento y evolución personales, algo que forma parte de la consecución del éxito final.

¿Qué características aplican aquellos que practican la resiliencia de manera continua? Te ofrezco dos consideraciones al respecto:

1. Consideran la adversidad como un proceso natural que catapulta al éxito

Aquellos que practican la resiliencia ven en la adversidad y el desafío una gran oportunidad de expandir su concepción de lo posible, así como una oportunidad incontestable de mejora continua. Cuando Roger Bannister bajo de los cuatro minutos en la milla (1609 metros), todos lo catalogaron antes de que lo realizara como una hazaña absolutamente imposible. Bannister fracaso estrepitosamente en varias pruebas y mitings en su intento de superar esa barrera psicológica. Cada fallo y adversidad fueron para él, aprendizajes para modificar su estilo de zancada y fortaleza mental. La clave, por tanto, radica en ver la adversidad y el desafío como una posibilidad de mejorar el espíritu humano de superación.

2. Controlan sus pensamientos y no permiten que se instale la inconsciencia en su mente

La gente que aplica la resiliencia y obtiene éxito sostenido son conscientes del poder que ejerce la mente y los pensamientos que la contienen. La mente y el cerebro humano poseen de manera innata, mecanismos para proteger al ser humano de la incomodidad, el dolor y las alertas que trae consigo el mundo natural. Es por eso que ante un suceso inesperado o de peligro, el cuerpo responde de manera intuitiva para contrarrestar esa amenaza.

Sin embargo, esos instintos pueden jugar una mala pasada cuando se trata de afrontar desafíos y adversidades. Ya que los desafíos traen consigo incomodidad, lo que propicia una evasión clara por parte de nuestra mente. Las personas resilientes, controlan su foco interno de manera consciente. Eligen de manera deliberada, cual va a ser su enfoque con respecto a una adversidad en cuestión, centrándose en los beneficios, las opciones y las oportunidades que se abren si se afronta el desafío con la máxima decisión posible. La resiliencia te transforma en protagonista directo y no en el espectador. Dirigir tu vida no tiene precio.

Incorpora esta habilidad como parte integrante de tu filosofía de vida. El éxito real solo procede de aquel que afronta los obstáculos con absoluta decisión sin importar cuan alto esté el listón.

Sé el constructor activo de tu vida. ¿Afrontas el DESAFÍO?

Fuente: https://andrescuevascoach.com/2015/11/17/resiliencia-como-mantenerte-enfocado-para-desafiar-la-adversidad/

Se puede aprender a ser emprendedor?

de Manuel Aviles Perez -

Muchos le contestarán que no, que si no ha nacido con ello no tiene nada que hacer.


Están equivocados: las habilidades del emprendedor se pueden aprender.

En Estados Unidos se dieron cuenta hace mucho tiempo y llevan años enseñándolas.

Igual que hay personas que nacen dotadas para la pintura, que pintan magníficamente sin necesidad de recibir clases, hay gente que nace emprendedora. Eso es innegable.

Ahora bien, del mismo modo que una persona que ha nacido poco dotada para la pintura puede llegar a dominar las técnicas de pintar a base de formación y práctica, también ocurre así con las personas que aprenden y practican las habilidades del emprendedor. Es decir, se puede aprender a ser emprendedor.

Durante los últimos años, numerosos estudios de prestigiosas Universidades han confirmado que se puede aprender a ser emprendedor. Que determinadas actitudes, conocimientos y formas de actuar pueden aprenderse, y que algunas de ellas son más deseables que otras para los emprendedores.

La experiencia pone igualmente de relieve que el éxito del emprendedor va unido -en una gran mayoría de casos- a la preparación y a la planificación.

Todos los emprendedores de éxito han pasado por un proceso de aprendizaje, incluso aquellos que no lo reconocen (pero que de hecho aprendieron de otros empresarios –con frecuencia sus padres u otros familiares cercanos- o a partir de una experiencia profesional previa).

Un de los tantos  estudio que existen, muestra que la mitad de los  emprendedores son hijos de empresarios. Los autores del estudio, señalan:

Los emprendedores proceden principalmente de familias en las que sus padres o alguno de sus parientes crearon su propia empresa. Estos adultos son ejemplos para los jóvenes. No importa que sus empresas no fueran un enorme éxito, lo importante es que los jóvenes se dan cuenta de que crear una empresa puede hacerse, que es algo que ellos mismos pueden hacer”.

 ¿Qué es un emprendedor? 

“Nosotros somos los verdaderos revolucionarios del mundo actual, no los chicos de pelo largo y barba que destrozaban las escuelas hace unos años” (Gordon Moore, co-fundador de Intel Corporation).

  Un emprendedor es una persona que crea y desarrolla nuevos proyectos. Un emprendedor es aquel que tiene la capacidad de materializar la idea o el sueño.

  La clave de éxito del emprendedor no es su personalidad, sino su forma de actuar. Es decir, no se trata de un tipo de personalidad determinada, sino de una determinada forma de hacer las cosas: una serie de actitudes, comportamientos y técnicas que pueden ser aprendidas.

  No sólo son “emprendedores” las personas que crean empresas, también los empleados pueden actuar como emprendedores dentro de su empresa creando y desarrollando internamente nuevos proyectos.

  ¿Cuáles son las habilidades del emprendedor? 

  Los emprendedores de éxito comparten una serie de actitudes y comportamientos: 

·         Trabajan duro.

·         Se guían por un fuerte compromiso y una enorme perseverancia.

·         Ven el vaso medio lleno en lugar de medio vacío.

·         Luchan por mantener su integridad.

·         Se exaltan con el deseo competitivo de mejorar y de ganar.

·         No se conforman con el statu quo y buscan continuamente oportunidades para mejorar.

·         Utilizan los fracasos para aprender.

·         Priman la eficacia ante la perfección.

·         Están convencidos de que pueden hacer algo grande con sus vidas y sus empresas.

·         Poseen no sólo creatividad e innovación, sino también habilidades directivas, conocimientos empresariales y contactos.

  No hay unas reglas fijas, pero sí algunas habilidades que generalmente ayudan a que el emprendedor desarrolle proyectos exitosos.

  El emprendedor necesita adquirir dos tipos de conocimientos:

  1)   Nociones básicas sobre el funcionamiento de la economía y conocimientos técnicos sobre la creación, el funcionamiento y la gestión de una empresa.

 2) Un conjunto de habilidades prácticas centradas en tres campos:

  • Personalidad - Actitudes (habilidades personales).
  • Relaciones interpersonales (habilidades comerciales).
  • Habilidades dentro de la propia organización (habilidades organizativas).

 Diversos sistemas enseñan las habilidades principales del emprendedor y las técnicas que deben practicarse para dominarlas. Estas habilidades le serán de gran ayuda antes, durante y después de crear su empresa.  

 Es imposible dominar todas las habilidades a la perfección, pero sí es posible mejorar su dominio a base de aprendizaje y práctica. No todos los emprendedores pueden conseguir el mismo grado de dominio de cada una de las habilidades -hay personas mejor dotadas por naturaleza para determinadas habilidades que otras-, pero todos ellos pueden mejorar su dominio de todas ellas a base de aprendizaje y práctica.

 Conseguir éxito en mis emprendimientos.  

 Casi todas las personas tenemos ideas e ilusiones para realizar en nuestras vidas. En definitiva, soñamos, soñamos con tener una vida mejor, una mejor casa y por supuesto éxito en todo aquello que iniciamos en nuestras vidas.

 Soñar es el inicio para que nuestras vidas se transformen, para que podamos construir una realidad partiendo de lo que queremos, pero en la mayoría de las ocasiones nos introducimos tan profundamente en nuestros mundos de trabajo, que olvidamos la verdadera razón por la que en principio decidimos iniciarlos.

 Cuando iniciamos un nuevo emprendimiento, del tipo que sea, normalmente es necesario dedicarle un tiempo especial para conseguir llevarle al éxito. Esta es una actitud positiva, pero en la mayoría de las ocasiones, antes de alcanzar los objetivos fijados inicialmente, ya hemos fijado otros que van mucho más allá y así sucesivamente antes de llegar a lograr cada una de las metas prefijadas.

 En la mayoría de las ocasiones buscamos excusas para justificar nuestra dedicación al trabajo, nos repetimos una y otra vez, hasta llegar a convencernos de ello, que todo lo hacemos por nuestra esposa o esposo, por nuestros hijos, por tener una vida mejor, por alcanzar una mayor calidad de vida.

Todo esto no son más que justificaciones para evadir la verdadera razón por la que hacemos tantas cosas, nuestro deseo de vernos como triunfadores, de obtener la aprobación de los demás, de un desengaño en nuestras vidas, de una falta de ilusión o de la ausencia de un verdadero Amor en el seno de nuestras familias.

Piensen de nuevo. ¿Creen que realmente es necesario luchar de esa forma por conseguir todas estas cosas?

Piensen cuales de las siguientes cosas son realmente necesarias en sus nuevos emprendimientos.

  • Alcanzar sus objetivos más allá de lo estrictamente necesario.
  • Compartir con su esposa o esposo los planes de trabajo.
  • Atender a un cliente a cualquier hora, aun fuera de una cita.
  • Acudir con su pareja a una cena bajo la luz de la luna en un hermoso lugar.
  • Trabajar a cualquier hora del día o la noche por conseguir un contrato extra.
  • Ayudar a sus hijos en las tareas escolares.
  • Ganar una cantidad enorme de dinero, más allá de lo que las necesidades de su familia reclaman.
  • Escuchar los problemas de sus hijos, compartir con ellos sus inquietudes.

Es importante comparar las respuestas. Con ello podrán ver cuales son las verdaderas necesidades que tienen y si su familia o su vida son realmente importantes.

¿Ha valorado hasta cuáles son sus verdaderas necesidades?


NEUROCIENCIA EN 4 PASOS PARA CONTROLAR TU ESTRÉS

de Manuel Aviles Perez -

Neurociencia en 4 pasos para controlar tu estrés

Una de las metas de los profesionistas es ser líderes, pero, ¿sabrías cómo manejar tus emociones frente a momentos de crisis, situaciones bajo estrés o presión para la solución de problemas? La realidad es que menos del 80% de las personas son buenas en ello. Pero tranquilo, existe una solución y se llama neurociencia.

La neurociencia es una disciplina que se encarga de estudiar la estructura, organización y función del Sistema Nervioso, principalmente el cerebro. Geoffrey James, especialista en temas demanagement, Brand manager, y autor del libro “Business Without the Bullsh*t: 49 Secrets and Shortcuts You Need to Know”, asegura que mantener la calma y el control de las situaciones no es un rasgo innato, sino una habilidad que cualquiera puede aprender, reforzando la idea de que la mayoría de lo que vivimos se puede tener control a través de nuestra mente siguiendo estas instrucciones.

Paso 1. Comprende la bioquímica

Cuando nos encontramos bajo una situación de exceso de presión y estrés, nuestro cerebro funciona de la siguiente manera: sentimos la necesidad de abandonar o huir debido a que la amígdala interpreta la situación como una amenaza, esto hace que tu cerebro secrete hormonas que le indican al sistema nervioso que esté preparado para tomar medidas drásticas. La respiración se vuelve corta y más rápida, inundando tus músculos con sangre, la visión periférica se va y comienza a entrar la desesperación y el estrés.

Pero como huir no es la solución, entonces tu cerebro y tu cuerpo no pueden ponerse de acuerdo y generan una situación de desesperación y bloqueo. ¡Así funciona!

Paso 2. Etiqueta las emociones

Para mantener la situación bajo control es necesario irrumpir en este ciclo. La amígdala es la parte del cerebro donde se procesa la memoria, se interpretan las emociones y donde se pueden tomar decisiones de manera visceral – nada recomendado-.

Jon Parlett, pionero en el uso de la neurociencia y en la formación de lídes, asegura que mantener la situación bajo control puede ser mucho más sencillo si a estas emociones se les coloca nombre y etiqueta.

Es por ello que la recomendación es analizar la situación y cómo te sientes, dándole nombre a esos sentimientos, esto nos permite catalogar la situación y crear un estado de dominio y control. Ya sabes lo que sucede, ahora es cuestión de dominarlo.

Paso 3. Reduce tu respiración

Cuenta del 1 al 10 al momento de inhalar, hazlo de manera profunda y lenta, después comienza a exhalar contando del uno al diez. Lo que sucede es que al respirar de esta manera se lleva más oxígeno a tus pulmones y al torrente sanguíneo, contrarrestando la reacción de tu cuerpo al sentir presión y estrés

Estas respiraciones profundas llevan más oxígeno a tus pulmones y de allí al torrente sanguíneo, que es el efecto contrario de la reacción de lucha o huida. Con esto le estás diciendo a tu cuerpo y al cerebro que ya no es necesario aumentar la intensidad de su reacción de lucha o huida.

Paso 4. Re-etiqueta tus emociones

Una vez que hayas interrumpido el ciclo de presión y estrés de manera orgánica, es momento de etiquetar de nuevo las emociones, pero ¡Ojo! Hazlo de manera objetiva, asegúrate de saber qué es positivo y qué es negativo: Miedo = Anticipación, Frustración = Decepción, Preocupación = Desolación, etc.

Sigue manteniendo una respiración lenta y profunda. Mientras repites este paso y comienzas a darle nombre y forma a tus sentimientos, sentirás cómo la calma comienza a llegar. Lo que sucede es que tu mente está tomando conciencia de la situación, creando un estado de poder y dominio, y con ello, la calma.

James asegura que dominarlo es cuestión de práctica y que los resultados son excesivamente favorables. “Esta habilidad hace de los líderes gente eficiente, aumentando su capacidad de disfrutar y controlar el flujo natural de la presión y el estrés”.

Fuente: https://www.altonivel.com.mx/liderazgo/management/44686-neurociencia-el-secreto-contra-el-estres-laboral/


¿QUIERES SER FELIZ? RENUNCIA A ESTOS 10 HÁBITOS

de Manuel Aviles Perez -

¿Quieres ser feliz? Renuncia a estos 10 hábitos

Por John Rampton

¿Cómo puedes introducir un poco más de felicidad en tu vida?

Puede que tengas que renunciar a varias cosas para ser feliz. Lago curioso de pensar, porque la mayoría de las personas se centra en comprar y ser más cosas para alcanzar la plenitud.

La verdadera clave de la felicidad es renunciar a ciertas perspectivas y comportamientos. Algunas personas tratan de lograr la felicidad enmascarándola con una compra temporal o alguna actividad extra.

¿Quieres saber por dónde empezar?

Aquí hay 10 cosas a las que necesitas renunciar a fin de convertirte en un individuo más feliz.

1. Renunciar a las horas extra

Lo entiendo. Necesitas el dinero. Tal vez no quieres decirle “no” a tu jefe o eres un adicto al trabajo. Independientemente de la razón que sea, es necesario dejar de trabajar tanto si deseas aumentar tu felicidad.

Varios estudios han encontrado que trabajar constantemente horas extras puede afectar la salud mental. El exceso de trabajo perjudica el bienestar, ya que puede llevarte a desarrollar depresión y ansiedad.

Además, todos necesitamos un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida. Una existencia equilibrada nos da la oportunidad de recargar baterías y relajarnos. Incluso el tiempo con nuestros amigos y familiares nos ayuda a impulsar la creatividad.

2. Abandonar la charla negativa contigo mismo

Estudios estiman que decimos entre 300 y mil palabras hacia nuestros adentros cada minuto. Esa es una muy buena indicación de que la fuerza más destructiva en el universo puede ser, bueno, nosotros mismos.

Es fácil caer en el agujero de la “autocharla negativa” cuando las cosas van mal. Pero repetirnos a nosotros mismos lo “malos” que somos, puede generar efectos devastadores en la psique. Estarte tratando mal todo el tiempo evita que seas feliz.

En lugar de revolcarte en el mal hábito de menospreciarte a ti mismo, sigue los pasos que siguen la Marina de EE.UU. Estos hombres y mujeres tienen por costumbre decirse cosas positivas y afirmaciones frente al espejo todos los días.

Por ejemplo, si estás estresado en el trabajo, sal a caminar y recuerda que, en realidad, todo está bien. Recuerda que puedes manejar la situación. Échate palabras de aliento como un padre o un buen jefe lo haría.

3. Abandona tu necesidad de control

Tienes que estar dispuesto a renunciar a tu necesidad de tratar de controlar cada aspecto de tu vida.Es comprensible querer mantener el control total de todo. Nos consumen nuestros horarios e incluso intentamos modificar el comportamiento de los demás.

Algunos tratan de crear previsibilidad controlando cosas que no están dentro de sus manos. Esta clase de control es del tipo que se convierte en ansiedad y caos en nuestras vidas.

Es un reto, pero hay que aceptar a todo el mundo y todo lo que son como son actualmente. Serás mucho más feliz y todo el mundo a tu alrededor será más feliz también porque los aceptas sin exigirles que sean de tal o cual manera.

4. Deja de culpar a los demás

La culpa es a menudo el chivo expiatorio que usamos en lugar de asumir la responsabilidad de nuestras propias acciones y sus consecuencias. Piénsalo. Es mucho más fácil apuntar el dedo hacia alguien o algo más que aceptar que te equivocaste.

En lugar de hacer eso, empieza a mirarte en el espejo.

Al final la culpa no es constructiva y no va a ayudarte. Reserva tu energía para lo que se necesita realmente: solucionar el problema en cuestión.

5. Acabar con la negatividad de los demás

La negatividad, como una gripa desagradable, es contagiosa. Somos criaturas sociales e inevitablemente vamos a adoptar los hábitos y valores de las personas más cercanas a nosotros. Por eso, procura rodearte de gente positiva, apasionada, motivada, que te apoye y tenga ambiciones propias.

Es imposible eliminar completamente las emociones negativas de los que te rodean. Todos vamos a tener un mal día por lo que es importante pasar menos tiempo con los “quejosos crónicos”.

Sé más consciente de tu propio bienestar emocional.

6. Renuncia al FOMO

Richard Branson dijo una vez que “las oportunidades son como los autobuses – ¡Siempre hay otro a la vuelta!“

¿Eres del tipo de persona que se sumerge en el temor de perderse de las oportunidades o FOMO (Por sus siglas en ingles, fear of missing out)? Si todo el tiempo estás con el miedo de no estar aprovechando las oportunidades, disminuirás tu felicidad. Peor aún, adoptarás una perspectiva de corto plazo en tu propia vida.

Branson es muy consciente de que tiene recursos y tiempo limitados. Él evalúa cuidadosamente cada oportunidad que encuentra, incluso si no funciona.

Aprende a Branson y recuerda que siempre vendrá una oportunidad para hacer algo nuevo. No te limites a sentirte culpable o triste porque no aprovechaste algo. Ya vendrá algo igual o mejor.

7. Deja de intentar impresionar a los demás

Deja de poner tanto empreño en ser algo que no eres. ¿Estás tratando de agradarle a otras personas? Es importante que TÚ mismo te gustes por lo que realmente eres.

Mientras que intentas mejorar, puedes practicar incluso el ser tu propio mejor amigo. ¿Eres amable contigo mismo? ¿Te ayudas y te animas?

Guarda las máscaras y sé tu mismo. Sólo sé usted mismo. No tienes que vivir en constante temor de que alguien vea las cosas malas en ti. Eso no lo puedes evitar. Te ahorrarás una tonelada de energía y notarás rápidamente que la gente se siente más atraída a tu autenticidad que a tus mentiras.

8. Deja de sentirte con derecho a algo

Esto puede parecer brutal, pero déjame recordarte que nadie te debe nada. Mamá y papá no te deben nada. El jefe y la compañía para la que trabajas no te deben nada. El profesor y la escuela no te deben nada. Tu hermano y tu hermana no te deben nada. Sólo TÚ te debes algo grande.

Cuando ves a la vida con la mentalidad de que te tiene que dar algo, siempre vas a ser decepcionado. Una y otra vez.

Cuando trabajas duro y eres agradecido por lo que tienes, comienzas a ver la vida de una nueva manera. Entiendes las cosas desde bajo una nueva luz y aprecias lo que has logrado.

Es una experiencia increíblemente poderosa y edificante vivir de esta manera. Pruébalo anotando todos los días las cosas por las que estás agradecido.

9. Deja de tratar de ser perfecto

No se trata de entregar un trabajo descuidado y cometer errores, pero recuerda: vas a cometer errores. No puedes esperar ser perfecto 24/7. Eso simplemente no es realista. Los que esperan la perfección de sí mismos generalmente se convierten en un obstáculo serio en su propio viaje a la felicidad.

Se ha encontrado que el perfeccionismo puede llevar a ser más ansioso en los entornos sociales. Puede evitar que pruebes cosas nuevas.

Tratar de ser perfecto impide tu capacidad para formar relaciones a largo plazo. Embotellar sentimientos de duda puede traer más sensaciones de inutilidad.

Aceptar que a veces “bueno” es lo suficientemente bueno es muy útil.

10. Renunciar a la “mentalidad de la escasez”

La mentalidad de escasez proviene del libro de Stephen Covey, The 7 Habits of Highly Effective People:

“La mayoría de la gente está profundamente adentrada en lo que yo llamo la mentalidad de escasez: ven la vida como si tuvieran sólo tanto, como si sólo hubiera un pastel ahí fuera, y si alguien tuviera un gran pedazo de pastel, significaría menos para todos los demás.

La mentalidad de escasez es el paradigma de la suma cero de la vida. Las personas con una mentalidad de escasez tienen no saben compartir el reconocimiento y el crédito, el poder o el beneficio – incluso con aquellos que los ayudan. Tampoco se sienten felices por los éxitos de los demás”.

En pocas palabras, la idea detrás de la mentalidad de escasez es que simplemente no hay suficiente éxito para todos.

Por ejemplo, piensan que sólo puede haber una persona con aumento en el trabajo ya que no hay suficiente dinero para dar a todos un crecimiento. Como resultado, este tipo de mentalidad puede conducir a un pensamiento de más corto plazo y puede crear tristeza y celos.

Si quieres ser más feliz y tener más éxito, Covey cree que debes abrazar una mentalidad de abundancia.

“La Mentalidad de la Abundancia, por otro lado, fluye de un profundo sentido interno de valor personal y seguridad. Es la creencia de que hay mucho y es suficiente para todos. Esto da como resultado un reparto de prestigio, de reconocimiento, de beneficios, de toma de decisiones. Abre posibilidades, opciones, alternativas y la creatividad”.

Al cambiar tu mentalidad, serás capaz de centrarte en el largo plazo y crear más sentimientos positivos hacia los demás.

Fuente: http://escuelapararicos.net/quieres-ser-feliz-renuncia-a-estos-10-habitos/


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